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Amenazan opositores con el juicio para la destitución
Atento a los pasos de los opositores, el PRO analiza con cuidado de equilibrista promover la mentada comisión investigadora con que amenazan el antimacrismo y buceará en las próximas horas en esa posibilidad. Pero para cualquier jugada audaz, o no, el oficialismo porteño espera el arribo de Macri -que se encuentra de gira en Santo Domingo- a Buenos Aires. Y, también, un monitoreo sobre cómo y cuánto le afecta al candidato a presidente la sentencia confirmada ayer por tres jueces que le endilgan haber tolerado «que una matriz del aparato clandestino de inteligencia se instale en su Gobierno». Algo grave, para lo cual no hay medida institucional que por ahora pueda malograrlo, pero sí dosis de embestidas que podrían esmerilar por completo sus ambiciones electorales y hasta obligarlo a renunciar.
Del arco que lo confronta ya surgieron desde pedidos extremos de renuncia del mandatario ante la confirmación de su procesamiento, hasta de licencia o comisión investigadora. Mientras, hay quienes creen que el camino está cercado para cualquier impulso que busque perjudicar más al jefe de Gobierno porteño. Es aritmética. Para promover un juicio político se requieren 40 de los 60 votos del recinto y el PRO retiene 24 aún pasando a la oposición a los dos legisladores que se fueron del bloque por comulgar con Francisco de Narváez. Ni la sombra de un Aníbal Ibarra confunde por el momento esos números. El ex mandatario no tenía siquiera bloque, pero tampoco procesamiento. El avance de una comisión que investigue lo que la Justicia ya determinó en dos instancias, podría favorecer a Macri en caso de que, como tiene mayoría, se termine sentenciando allí su inocencia política. Algo inesperable para sus rivales.
Ayer el clima de convulsión en la Legislatura porteña hizo abortar la sesión prevista y en cambio se reunió toda la oposición (36 legisladores) para encontrar un atajo. Por ahora se tratará de intentos ya que únicamente con esos votos los diputados pueden aprobar la conformación de una comisión que investigue y no exactamente la que luego deriva en el juicio político que requiere 40 votos, sino la que marca el artículo 83 de la Constitución porteña: «Sobre cualquier cuestión de interés público».
Para definir el caso (tampoco alcanzan los votos para interpelación), la oposición convocó a una sesión especial para el martes que viene, que hasta podría fracasar por el receso invernal ya que el fallo encontró a varios legisladores con los pasajes comprados.
La UCR Capital salió a pedir esa comisión, lo mismo que el bloque PJ que conduce Diego Kravetz y ya tiene un proyecto presentado y la mayoría del recinto. Dudan los ibarristas, que temen que ese proceso sólo entretenga ya que no podrá derivar en una sanción, que es la destitución, si el PRO retiene la mayoría que ostenta. Del bloque Proyecto Sur (el más abultado luego del macrismo) salió el propio Pino Solanas a reclamar que Macri se tome licencia, algo que ya rechazó el jefe porteño. La renuncia la pidió Martín Sabbatella, que como Solanas no es legislador porteño, quien domina dos bancas en la Capital.
En cambio, es Elisa Carrió quien se reservó la bala de plata. Si bien sus diputados promueven la comisión que investigue, una decisión partidaria podría ayudar a Macri a eludir esa instancia, o bien a avanzar en su destitución.
Un comunicado de Carrió sostuvo que «es preciso afirmar que frente a la confirmación por unanimidad por parte de la Cámara del procesamiento de Mauricio Macri como partícipe necesario de asociación ilícita se decidió tener una reunión formal con toda la Mesa de la Coalición Cívica de la Ciudad que preside el diputado Adrián Pérez más los diputados nacionales y los legisladores porteños el próximo lunes para tomar una decisión sobre el rumbo a seguir en el plano institucional de la Ciudad».
Como sea que resulte la votación del martes -si se lleva finalmente adelante la sesión especial-, donde habrá pedidos para que Macri renuncie o se tome licencia, la oposición ya se embarca en una mortificación permanente al candidato.


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