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América se Copa
Lionel Messi quiere rendir en la Selección como lo hace habitualmente en el Barcelona. Tiene la gran oportunidad de ganarse el corazón de los hinchas argentinos.
Sergio Batista tendrá la gran oportunidad de devolverle al fútbol argentino una Copa que ganó 14 veces, pero que lleva 18 años sin conseguirla y, aunque diga que la prioridad es el Mundial, sabe que se juega mucho de su credibilidad como técnico en este torneo, más después de aquella frustrada gira con el equipo B de «europeos» goleado por Nigeria y derrotado por Polonia. Carlos Tevez le ganó la pulseada a Ángel Di María y aunque el técnico diga lo contrario (ver abajo), volvió a la Selección por «clamor popular» y se ganó el puesto a base de esfuerzo y capacidad.
El planteo del técnico será un 4-3-3, aunque muy elástico, porque Lionel Messi bajará a buscar la pelota, tantas veces como el partido lo requiera, y los laterales pasarán al ataque en forma permanente.
Enfrente, Bolivia se muestra como un equipo muy débil, un típico partenaire para una fiesta, con algunos jugadores envejecidos y otros jóvenes a los que les falta experiencia.
Sí tiene un buen delantero, como Marcelo Martins Moreno, con experiencia en Brasil y en Alemania, pero lo aislaron arriba buscando que haga el milagro.
La Selección tiene todo para ganar, sólo depende de ella.


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