21 de mayo 2009 - 00:00

AMIA: acusan a presunto jefe de la conexión local

Alberto Nisman, fiscal de la causa AMIA, pidió ayer la captura internacional del colombiano-libanés Samuel Salman El Reda, a quien acusa de ser «uno de los máximos responsables de la conexión local». El funcionario, en diálogo con este diario, sostuvo que «El Reda era más que un operativo: por las llamadas detectadas que hizo los meses antes del ataque, pudimos determinar que fue el nexo con Hizbulá en el Líbano y en la Triple Frontera (Brasil, Paraguay, Argentina)».

El fiscal también reveló que «de las 8.000 camionetas trafic que se habían fabricado, sólo cuatro no pudieron ser detectadas; sin dudas una de ellas es la que se usó en el atentado de julio de 1994. En una de ellas Carlos Telleldín -el «reducidor» de autos robados que había sido acusado en la primera etapa del proceso- instaló el motor de otra, y se la vendió a los terroristas».

Sin embargo, Nisman admitió que «de todo lo que investigamos no surge que alguno de los policías bonaerenses acusados (por el ex juez Juan José Galeano) haya tenido intervención en el atentado. Sin dudas hubo 'mano de obra local', pero los datos que manejamos no nos conducen a esos acusados».

El acusado El Reda nació en Colombia y vivió desde 1987 hasta 1994 en Buenos Aires, en la calle Morón 3374 (una «casa segura», como la calificó Nisman) y en Campana, y se casó con la argentina Silvina Sain en 1989. Ambos domicilios son cercanos a la mezquita al Tahuid, de la calle Nazca, en el barrio de Floresta, y donde operaba el iraní prófugo Mohsen Rabbani. Según Nisman, el acusado «formaba parte de los grupos islámicos más radicalizados de la Argentina».

De acuerdo con los cruces de escuchas telefónicas de la investigación, El Reda había coordinado la llegada, estadía y posterior huida del grupo operativo de Hizbulá que organizó el atentado, que llevó a cabo el terrorista suicida Ibrahim Hussein Berro. Los operativos habrían partido desde Aeroparque el 18 de julio de 1994, dos horas antes de que Berro estrellara la trafic contra el frente de la mutual judía. El grupo habría arribado vía Ezeiza el 1 de julio de 1994. Nisman afirma que el rol de El Reda fue crucial porque de todo el grupo terrorista era el único que conocía la ciudad a la perfección, y pudo recopilar los datos de inteligencia que facilitaron el atentado, trabajando muy de cerca con Mohsen Rabbani, agregado cultural de la Embajada de Irán, uno de los cinco iraníes a los que busca Interpol.

La fiscalía determinó que El Reda llamó al celular de un tal André Marquez (hombre de Hizbulá en la Triple Frontera) para avisar de la llegada del grupo operativo, «André Marqués es el nombre bajo el cual se compró en Foz de Iguazú uno de los celulares usados en la fase final del atentado, y que sólo recibieron llamadas desde Buenos Aires entre el 1 y 18 de julio de 1994, nunca antes ni nunca después», agregó Nisman. El último de esos llamados fue dos horas antes del ataque.

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