1 de julio 2009 - 00:00

Arrancó ayer juicio por concurso de GM

Fritz Henderson, CEO de GM, al ingresar al tribunal de quiebras de Nueva York. «Si no aprueban la operación antes del 10 de julio, deberemos cerrar la compañía», dijo.
Fritz Henderson, CEO de GM, al ingresar al tribunal de quiebras de Nueva York. «Si no aprueban la operación antes del 10 de julio, deberemos cerrar la compañía», dijo.
Nueva York - Ayer comenzó formalmente en Nueva York el proceso judicial por el pedido de concurso preventivo presentado por General Motors, para protegerse del quebranto que podrían pedir sus acreedores. El juez del Tribunal de Quiebras de esa ciudad, Robert Gerber, dio inicio a la vista de la moción para la venta de los activos de General Motors (GM) a la Nueva GM, un paso crítico para la reestructuración de la automotriz.

General Motors pidió su convocatoria de acreedores el 1 de junio, y el mayor fabricante estadounidense de automóviles sostiene que la clave para su recuperación y futuro es una rápida salida de ese proceso.

Gerber tiene que decidir si la compañía puede vender los activos considerados rentables (las marcas Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC) a dicha Nueva GM, cuyo capital accionario estará bajo control del Departamento del Tesoro. Los activos de GM considerados deficitarios (las marcas Pontiac, Saturn, Hummer y Saab) se quedarán en la Vieja GM para su liquidación.

El plan cuenta con la aprobación de los gobiernos de EE.UU. y de Canadá, que aportaron decenas de miles de millones de dólares para mantener la empresa a flote, así como del sindicato United Auto Workers (UAW) y un grupo de acreedores.

Sin embargo, otros tenedores de bonos se oponen al plan por considerar que éste («armado» por Departamento del Tesoro) favorece a UAW en detrimento de los intereses de pequeños inversores.

En la sesión inicial, Fritz Henderson, CEO de General Motors Corp, afirmó que se debe autorizar la venta de los principales activos de la empresa a la Nueva GM, respaldada por el Gobierno de Barack Obama, porque esto sería lo único que permitirá la supervivencia del grupo automotor.

Peligro

Agregó ante el juez que, de no aprobarse la venta antes del próximo 10 de julio, GM perderá el acceso a la ayuda oficial, por lo que la compañía se vería forzada a su liquidación.

«Los negocios van mejor», aseguró Henderson, porque los clientes, proveedores, trabajadores y otros anticipan que el acuerdo se cerrará con éxito. Añadió que la automotriz en principio había esperado pagar los préstamos al Gobierno y reestructurarse sin necesidad de pasar por la convocatoria.

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