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Aumento de naftas en modo pausa
La actitud adoptada por YPF es determinante para que esto ocurra. Si la petrolera controlada por el Estado y con el 60% del mercado no toca los precios, las demás ven muy reducido su margen de acción tanto en términos políticos como económicos.
No es que YPF mantenga artificialmente bajos los precios. El balance de la empresa muestra que en el segundo trimestre de este año, sus ingresos por ventas crecieron el 36,4%, debido a mayor volumen vendido (14,4% más de naftas y 4,4% más de gasoil) y a la recuperación de los precios que llegó al 29,1% en naftas y al 22,9% en gasoil en relación con igual período de 2012. Pero gran parte del aumento en los valores al público se concretó especialmente en el segundo trimestre: entre abril y julio, los precios de YPF subieron un promedio del 13% en todo el país.
Esto fue consecuencia del particular congelamiento de precios dispuesto por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el 10 de abril, con vigencia por seis meses que vencen mañana. La medida dividió al país en seis regiones y permitió que en cada una de ellas se pudiera alcanzar el valor más alto aplicado el 9 de abril.
Esto derivó en mayor posibilidad de aumentar en Capital y Gran Buenos Aires que tenían precios atrasados con respecto al interior, y en que entre las petroleras, YPF fuera la que más podía ajustar por tener los valores más bajos. Hoy a YPF todavía le queda un amplio margen para aumentar. En la región 6 que incluye provincia de Buenos Aires y Capital Federal, la petrolera presidida por Miguel Galuccio puede llevar la nafta súper hasta a $ 8,60 desde un promedio de $ 7,129, lo que significaría un incremento del 20%, la premium puede llegar a $ 8,96 con una suba del 12% y porcentajes similares se notan en el diésel y el eurodiésel.
En este contexto, con la posibilidad de que YPF siga subiendo los precios y recomponiendo ingresos, se especula que Comercio Interior podría prorrogar el virtual congelamiento de precios entre tres y seis meses. Una medida de esa naturaleza afectaría a las petroleras que deben pagar más pesos por el petróleo debido a la devaluación del BCRA, pero las más perjudicadas serían las estaciones de servicio de terceros.
Las estaciones de YPF que son propiedad de la empresa están obligadas a aplicar los precios de la petrolera. Pero las estaciones que son de otras redes, pero que pertenecen a terceros, se ubicaron lo más rápido que pusieron en el tope de los precios máximos. Por eso, ahora algunos de los representantes de los expendedores quieren valores máximos para las petroleras pero no para las estaciones.

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