- ámbito
- Edición Impresa
Ausencias devalúan la cumbre hoy en Paraguay
La explicación oficial es que Cristina no asistirá al encuentro porque coincide con el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. Será representada por el canciller, Héctor Timerman.
Fernando Lugo se mostró comprensivo, aunque había preparado un homenaje para el fallecido expresidente argentino: «Hace un año la presidenta Cristina ha perdido a su marido y respetamos profundamente su dolor... Nosotros queríamos rendirle un homenaje (a Kirchner) como artífice de estos encuentros, como él se merece».
Tampoco serán parte de la cumbre la brasileña Dilma Rousseff (agenda recargada), el uruguayo José Mujica (problemas de salud tras una gira por Europa que lo agotó) y alguien que solía animar este tipo de encuentros de los que surge poco: Hugo Chávez (en tratamiento por cáncer). El venezolano y el español Juan Carlos I habían animado la cumbre de 2007 en Santiago, cuando el monarca lanzó el famoso «¿Por qué no te callas?», ofuscado por las críticas del primero contra José María Aznar.
El 14 de mayo pasado, la Presidente avisó en el día que no concurriría a la celebración del Bicentenario de Paraguay, para la que el Gobierno de Lugo había organizado un festejo popular de grandes dimensiones. En un comunicado oficial que aclaró poco, la vocería de Presidencia dijo entonces que «debido a las condiciones climáticas reinantes en estos momentos en la ciudad de Asunción, se desaconsejó la realización del viaje». Eran semanas en las que Cristina padecía lipotimias, y el texto fue firmado por los médicos de la unidad presidencial, Marcelo Ballesteros y Daniel Fernández. Tampoco Rousseff ni Chávez pudieron llegar en mayo a Asunción. Sí lo hicieron, en cambio, Mujica y Evo Morales.
En esta ocasión, el faltazo es aún más generalizado. Además de la ausencia del bloque Mercosur completo, no aterrizarán en Paraguay el veterano cubano Raúl Castro, el hondureño Porfirio Lobo, el colombiano Juan Manuel Santos ni el nicaragüense Daniel Ortega. Al contrario, José Luis Rodríguez Zapatero, de salida y zarandeado por los problemas económicos de su país, a último momento confirmó su presencia en la que será su última cumbre en el continente antes de dejar el cargo.
También llegarán a Paraguay los mandatarios de Bolivia, Morales; de Perú, Ollanta Humala; de Ecuador, Rafael Correa; Sebastián Piñera, de Chile; Felipe Calderón, de México; y Aníbal Cavaco Silva (presidente) y Pedro Passos Coelho (primer ministro), de Portugal.
La prensa y la oposición aprovecharon para mortificar a Lugo por los faltazos: «Socios del Mercosur dan la espalda a la Cumbre» (Última Hora), y «Cumbre sin vecinos: lamentan ausencia de mandatarios del Mercosur» (La Nación).
Lugo explicó: «Siempre hubo ausencias, no creo que esto sea una cuestión planificada, como que Argentina y Brasil van a dar la espalda. Comprendemos perfectamente que no van a venir».
El acto inaugural se realizará en el teatro del Banco Central, en el barrio Carmelitas, y las deliberaciones se harán en el Centro de Convenciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol, en las afueras de Asunción.
El Gobierno preparó un operativo especial con 4.000 efectivos entre policías y militares para dar seguridad al encuentro.
Las autoridades de un país como la Argentina deberían ser más atentas con un vecino como Paraguay, al que algún daño se le ha hecho con la Guerra de la Triple Alianza, y que ha aportado 550.713 de los habitantes del país, según el último censo. Los paraguayos son la mayor comunidad de extranjeros en el territorio nacional.


Dejá tu comentario