La administración porteña de Cambiemos y los maestros reanudaron ayer la pulseada, tras sorpresivo paro de 24 horas del martes. Sólo un sindicato no aceptó poner oferta a consideración de las bases.
Cara a cara. La negociación salarial volvió a reunir ayer a la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, con dirigentes de los 17 gremios docentes porteños, después de la huelga de 24 horas del martes.
Se reinició ayer la negociación salarial entre la gestión del macrista Horacio Rodríguez Larreta y los gremios docentes porteños, con avances claros. Allí les ofreció elevar al 21,5% (en tres cuotas, con cláusula gatillo) el aumento del 19,75% que fijó a principios de año, y anexó sumas fijas por $ 1.200 (en tres tramos desde noviembre). En reacción, todos los sindicatos -menos Ademys- se llevaron la oferta para ponerla a consideración de las bases y la respuesta estará en 72 horas.
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Tras el encuentro, desde parte de los sindicatos afirmaron que de esta manera la suba de bolsillo (incluidas las sumas fijas) será del 26,8% (si se contempla el bono de $2 mil por cargo otorgado a principios de año) y del orden del 25% si no se tiene en cuenta ese pago.
La pulseada de ayer estuvo precedida por un sorpresivo paro de 24 horas el pasado martes, fogoneado por el reciente y trabajoso acuerdo de la bonaerense María Eugenia Vidal con los maestros locales.
Ese entendimiento derivó, sobre el inicio del segundo semestre, en un aumento del 24% (21,5% con cláusula gatillo por 2017, y otro 2,5% por 2016), que con sumas fijas representa una mejora de bolsillo del 27,4%.
En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, con la propuesta de ayer el salario mínimo de maestro de grado por cargo de jornada simple pasará de los $ 1.372 de enero a $14.217 en noviembre, mientras que la jornada completa para un recién ingresante se elevará a $28.500.
La discusión sentó en una misma mesa ayer por la tarde a la ministra anfitriona, Soledad Acuña (Educación) y a los 17 gremios docentes porteños. Tras el encuentro, Acuña se mostró optimista con la oferta y su recepción.
"Fue bien aceptada por los gremios", aseguró, además de destacar que "el único que no la aceptó fue Ademys, y siempre es el mismo que dice que no".
Desde filas oficiales aseguraron ayer a este diario que la propuesta incluyó un incremento del 21,5% con cláusula gatillo (10% de marzo, 8% en agosto y 3,5% en noviembre), más sumas fijas ($390 entre agosto y octubre inclusive, y $400 entre noviembre y enero inclusive).
La oferta fue recepcionada por todos los gremios, menos Ademys. Incluso los más críticos. "Quedaban muy solos si no la aceptaban", evaluaron desde el entorno oficial.
Pese a haber recibido la oferta para ponerla a consideración de las bases, desde UTE-CTERA consideraron que se trata de una "propuesta salarial insuficiente como recomposición salarial" y que "está por debajo del promedio del país".
En esa línea, afirmaron que continuarán con "el plan de acción previsto durante el receso invernal", que incluirá la instalación de mesas en las plazas para informar a los vecinos sobre la pulseada salarial y el contraste con el aumento del ABL del 30%.
Además en la primera semana de agosto desarrollarán asambleas en las escuelas y en la segunda habrá un plenario de delegados para "evaluar las acciones a seguir".
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