El año pasado las reservas monetarias de la segunda economía del mundo, que provienen de su alto superávit comercial, perdieron más de un u$s 1.000 millones, la primera caída en la historia. Expertos consideran que la caída se debe a la fuga de capitales como consecuencia de la debilidad de la economía del país asiático. También apuntan a la intervención del banco central, que busca amortiguar la depreciación del yuan. A pesar de la fuerte caída registrada, las reservas chinas siguen siendo las mayores del mundo, pese a que se sitúen por debajo del máximo histórico de 3.580 millones alcanzado en junio de 2014.
| Agencia DPA |

