El sector bancario quedó a las puertas de un conflicto nacional por los obstáculos que le puso el Gobierno nacional a la discusión del gremio con las entidades financieras por un bono de fin de año y otras mejoras salariales. La Asociación Bancaria se declaró anoche en estado de "alerta y movilización", llamó a la realización de asambleas desde el lunes y paros parciales a partir del día siguiente y anunció con una huelga nacional hacia fines de esa semana, lo que determinaría cinco días sin actividad bancaria por el feriado.
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La crisis se desató luego de que ayer mismo se suspendiera una audiencia entre el gremio que lidera Sergio Palazzo y la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), la entidad que nuclea la banca extranjera. Se trata de la entidad que, a diferencia de Adeba (bancos privados nacionales) y Abappra (públicos, privados y cooperativos de capital nacional) no firmó acuerdo alguno por el bono de fin de año más un 4% de aumento salarial y otras compensaciones desde enero próximo.
En el Ministerio de Trabajo habían adelantado la negativa a homologar (darle reconocimiento formal) el acuerdo entre La Bancaria, Adeba y Abappra, con el argumento legal de que restaban dos cámaras, ABA y la de banca especializada (ABE, también conocida como de "segundo piso"). La razón de fondo, sin embargo, es que el ministro Jorge Triaca tiene órdenes de no avalar ningún entendimiento salarial de fin de año que pudiese ser interpretado como una reapertura de paritarias. Así presentó Palazzo parte del acuerdo que había alcanzado con dos de las cámaras patronales.
La semana pasada el sindicato pactó con ambas cámaras, en el ámbito de Trabajo, una "suma resarcitoria" por el desfasaje entre la paritaria y la inflación de 8.000 a 12 mil pesos (de acuerdo al nivel de ingresos del empleado), una suba de 4% desde enero y una "compensación remunerativa" extra, a ser pagada el 5 de ese mes, de entre $7.000 y $7.630 (varía según la escala salarial), más un anticipo de un mínimo de $ 4.130 mensuales por el primer cuatrimestre de 2017.
Anoche, anoticiado de la suspensión de la audiencia con ABA, el gremio emitió una comunicación titulada "Convocatoria a asambleas; hacia un paro nacional bancario" para informar a sus afiliados los pasos a seguir. En ese documento se interpreta la suspensión como "una nueva provocación tendiente a alterar el funcionamiento de las paritarias bancarias" con el propósito denunciado de "anular 'de facto' el acuerdo" con Adeba y Abappra. La Asociación Bancaria hace responsables de las derivaciones del conflicto suscitado al señor ministro de Trabajo y a los bancos extranjeros integrados en la cámara ABA", concluye el texto.
A última hora Palazzo le dijo a este diario que "es imposible la no homologación" del entendimiento con las cámaras y recordó que entre ambas representan "el 80% de la actividad bancaria". Pero mantuvo su amenaza de escalar el conflicto hasta un eventual paro nacional.
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