Según regulaciones que entraron en vigor a principios de año, si ningún beneficiario reclama un fondo después de al menos sesenta años, los bancos deben transferir el dinero a las arcas estatales. Algunas de las cuentas publicadas llevan inactivas desde 1955, por lo que la posibilidad de reclamar su contenido está próxima a expirar. Además de las cuentas, existen 80 cajas fuertes en los bancos que no son reclamadas por nadie y cuyo contenido se desconoce. En tanto, los bancos suizos más importantes, UBS y Credit Suisse, firmaron un acuerdo con Estados Unidos en 1998 en relación con cuentas inactivas de víctimas del holocausto sin reclamar y por él acordaron colocar u$s 1.250 millones en un fondo especial para indemnizar a quienes tenían derecho.
| Agencia EFE |


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