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Bares vacíos: nueva postal de domingo con fútbol gratis
Los bares ayer estuvieron vacíos. El negocio del fútbol dejó de ser el principal incentivo del fin de semana para los locales.
«Antes, los domingos estaba lleno de clientes que venían a ver fútbol; hoy sólo tenemos una mesa ocupada. La baja fue del 100%», sostuvo un empleado del bar ubicado en la esquina de Piedras y Carlos Calvo, que unos minutos después, cuando su único cliente se retiró, decidió cerrar el local por su poco movimiento. La misma situación se da en Roli Bar, a una cuadra de la feria tradicional de San Telmo, en la Plaza Dorrego; su encargado se lamenta por la decisión tomada por la AFA: «Sin fútbol codificado y sin turistas en la feria, el negocio muere poco a poco». Con sólo tres mesas ocupadas, el mozo del lugar indicó: «Estamos en una nebulosa, vamos a ver qué pasa a lo largo del torneo».
La ruptura del contrato entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Televisión Satelital Codificada (TSC) parece haber perjudicado a muchos. Hoy se ven los codificadores sobre los televisores, pero ya no cumplen ninguna función. «Voy a devolver el aparato, porque estoy pagando por un servicio que no utilizo», comentó el encargado del Café Sur, en el barrio de San Telmo. En Locos por el Fútbol también fue un domingo atípico; si bien recién comenzó el campeonato, aseguraron que los clientes futboleros casi no estuvieron. La encargada del local de Caballito comentó que «apenas 15 mesas estuvieron ocupadas durante el partido de Boca, cuando antes siempre se llenaban». El local tiene 80 mesas, y los que no fallaron fueron los clientes «de toda la vida».
Con un domingo soleado y una temperatura cálida, muchos decidieron salir a pasear o juntarse con amigos a tomar algo en un café, pero los clientes amantes de la pelota fueron los principales ausentes. «Se nota el cambio del público, hoy vienen a distenderse, a pasar un buen rato, pero antes venían especialmente a ver el partido», sostuvo la moza de la Confitería Europa, que además aseguró que ya tienen sus clientes fijos y por eso vale la pena seguir abriendo los fines de semana, ahora sin el folclore del fútbol.
La fiesta del fútbol parece quedarse en las canchas o en las casas de los espectadores. «A nosotros ni las cábalas nos van a salvar», indicó el encargado de un café, donde lo único que se escucha en el local es el relato del periodista que transmite el partido, sin bullicio ni movimiento de clientes. En el Café del Sur, en San Juan y Bolívar, con tres plantas, los cambios son notorios. «El salón de abajo, con una pantalla gigante, ni siquiera está abierto y el primer piso tiene el televisor apagado», comentó Héctor, su encargado, quien, además, explicó que a los comensales hasta les molesta la televisión; es que no van a ver fútbol, sino a pasar un momento de relax durante el fin de semana.
Lo mismo sucede en la esquina de Humberto Primo y Bolívar, donde una televisión con fútbol apenas atrajo a tres clientes.
No sólo ayer fue un día negativo para los bares, restoranes y confiterías. El viernes y el sábado, cuando se jugó parte de los encuentros de la primera fecha, también tuvieron bajas importantes de más del 50%. «El sábado a la tarde no vino nadie, no hubo movimiento», indicó uno de los comerciantes, que ya busca estrategias para pelear una nueva adversidad.


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