26 de noviembre 2013 - 00:16

Basura y transporte, pack de Macri para Capitanich

Mauricio Macri, Antonio Bonfatti, Jorge Capitanich y Daniel Scioli
Mauricio Macri, Antonio Bonfatti, Jorge Capitanich y Daniel Scioli
Mauricio Macri habló al menos dos veces con Cristina de Kirchner entre el 11 de agosto y el 5 de octubre. El diálogo, sigiloso, lo gestionó Daniel Scioli y habilitó, luego de años de silencio y rispidez, un teléfono rojo entre el jefe de Gobierno porteño y la Presidente para atender asuntos de gestión.

La internación, y posterior operación, de Cristina clausuró el nexo incipiente que, ayer, reactivó Jorge Capitanich al anticipar que recibirá a Macri para atender una agenda "bilateral". Fue el porteño, antes, quien hizo una valoración positiva del chaqueño y pidió una cita oficial.

El jefe de Gobierno tiene en carpeta tres asuntos complejos para poner en la mesa de Capitanich. El pack, al margen del clásico de la seguridad, explora la hipersensible cuestión de la basura en referencia a la CEAMSE y dos ítems ligados al transporte.

Los tres puntos de gestión que encabezan el temario que Macri quiere charlar con Capitanich, y que en algún caso había comenzado a evaluar con Cristina, son los siguientes:

• CEAMSE. El destino de la basura porteña es una amenaza recurrente para el Gobierno macrista. La promesa de reducir progresivamente la cantidad de residuos generados se ha cumplido en parte, pero hay, a futuro, un cuello de botella. Macri quiere lograr algún nivel de certeza para no estar con el riesgo latente de un conflicto. La amenaza, semanas atrás, de Sergio Massa de frenar el ingreso de residuos de Capital Federal y parte del conurbano en los terrenos de la CEAMSE de la zona oeste desató todos los temores. Macri pretende aprovechar la charla con Capitanich para abordar el tema. Cualquier asunto que se toque al respecto es ultradelicado, sobre todo a partir de que Massa pareció unificar la postura de los intendentes donde está el relleno de la CEAMSE para utilizar esa posición de fuerza en negociaciones futuras. Hay, en la cuestión, un trasfondo político: Macri fue socio de Massa en la elección bonaerense, pero, aun antes del último turno electoral, ese acuerdo se desintegró y ahora los antiguos aliados se miran con recelo porque asumen que compiten por un mismo espacio político y electoral: el centro no peronista. El jefe de Gobierno especula que, en cierto modo, comparte con la Casa Rosada la rivalidad con Massa, lo cual podría permitir algún punto de acuerdo en cuestiones que le preocupan a la Ciudad y que, además, involucran al Gobierno de Scioli.

• Metrobús. La obra emblemática de la gestión macrista, que reconfiguró la 9 de Julio y fue criticada, pero, hasta ahora, parece dar buen resultado, aparece también en la agenda deseada de Macri a partir de su intención de expandir el Metrobús más allá de las fronteras de la Capital Federal. Inicialmente se habló de extenderlo a Vicente López, distrito gobernado por Jorge Macri, pero en Bolívar 1 manejan una hipótesis todavía más ambiciosa: generar extensiones no sólo hacia la zona norte, sino, sobre todo, hacia el sur del conurbano, en particular a Lomas de Zamora y La Matanza. Para avanzar en, siquiera, un proyecto o un plan de análisis, Macri quiere involucrar a la Agencia tripartita de Transporte que involucra a la Ciudad, la provincia y el Gobierno nacional y que se reunió en su momento bajo el auspicio de Florencio Randazzo.

• Autopista Illia. La obra de ampliación de la autopista que es salida de la Ciudad hacia el norte también aparece como una "urgencia" recurrente de Macri en su relación con la Casa Rosada, porque está trabada en el tramo final, ya que requiere de una autorización del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), que preside Gustavo Lipovich, funcionario ligado a La Cámpora, para desplazar la reja perimetral del aeroparque Jorge Newbery. El tema fue, en su momento, incluido en una agenda de diálogo de transporte, cuando se discutió el traspaso del subte a la Ciudad, entre Macri y Randazzo, pero nunca se terminó de destrabar. El Gobierno porteño quiere intentar, ahora, con Capitanich para ver si el jefe de Gabinete, operativo y político, le gestiona el OK a ese trámite.

Por lo pronto, como toda referencia, Capitanich habló de confeccionar una agenda bilateral con los jefes provinciales como parte de una ronda de citas. Además de Macri, anunció, recibirá a Antonio Bonfatti, gobernador de Santa Fe, y a tres mandatarios del PJ: Eduardo Fellner, de Jujuy; Lucía Corpacci, de Catamarca; y el mendocino Francisco "Paco" Pérez.

Ayer dijo que esta semana avanzará en esa cuestión. Macri, a su vez, se manifestó "entusiasmado" y "lleno de temas" para llevar a la reunión con Capitanich.

"La tomé bien; hay muchos temas interjurisdiccionales que sería bueno poder coordinarlos mejor. Si podemos revertir seis años de falta de cooperación por parte del Gobierno nacional sería muy bueno", dijo Macri, aunque, luego, desplegó un manto de incertidumbre.

"Con todos los jefes de Gabinete nacionales" se comenzó "igual y después pasó poco y nada", señaló, y recordó que cuando Massa fue ministro coordinador de Cristina de Kirchner también se inició un diálogo en que "(Massa) prometió cosas que después no cumplió".

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