5 de agosto 2015 - 00:00

Bertha Moss, con malicia y cariño

Bertha Moss, con malicia y cariño
Kado Kostzer, "¿Hablaste de mí? Viñetas para una biografía de Bertha Moss, actriz (1919-2008)" (Eudeba, colección Pro Teatro, 2015, Bs. As., 352 págs.) 

"¿Hablaste de mí? A vos te conviene hablar de mí, que vean que conocés gente importante, que conocés a una actriz de verdad", decía Bertha Moss, entre la vanagloria y el secreto pedido de atención. Nacida Juana Bertha Moscovich, criada en Colegiales, excelente actriz de reparto que pocas veces llegó a protagónica debido a su gran estatura, "nariz bíblica" (eufemismo propio del libro) y mal genio, un día emigró y se convirtió en la gran y mejor "malvada" de las telenovelas mexicanas. Después volvió y murió olvidada.

Ahora Kado Kostzer habla de ella. Lo hace con el cariño y la gracia inefable de quien la conoció, soportó y alentó de cerca, y vio en ella una gran intérprete que maliciosamente le robaba los aplausos a la primera figura, una mujer capaz de los mayores desvaríos en su afán de negar el paso del tiempo y el talento de sus colegas, y una samaritana piadosa que visitaba a los viejos amigos internados y resolvía los líos de la hermana medio ninfómana y la sobrina medio ida. Algunos capítulos se basan en relatos de la propia Bertha y de figuras cercanas, como la estrella mexicana Silvia Pinal y la entonces actriz infantil Adrianita. Otros capítulos se anuncian "en primera persona", y cuentan desde aquella noche en que el pequeño Kado conoció la Buenos Aires nocturna, la actriz, y lo que pasa en camarines con un tío picaflor, hasta los problemas que causó la pretendida diva durante los ensayos de "Familia de artistas" (al final tuvo que reemplazarla Marilú Marini, y fue un éxito mundial), amén de regocijantes y estrafalarias situaciones en tierras argentinas y aztecas, etcétera.

El estilo contribuye a la diversión. Kostzer no dice que ella, para entretener a un enfermo, le representó "Nora", "La dama de las camelias" y "Pigmalion". La frase tiene más vida: "conmovió a Basurto con la Nora de Ibsen, le expectoró los bacilos de la tuberculosis de Margarita Gauthier, vendió flores en el Covent Garden". Y así es cada página. Un deleite.

Paraná Sendrós

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