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Billetera quiebra a buitres (y quizás, a embargos de Griesa)
MEDIADOR POLLACK PASÓ EN LA NEGOCIACIÓN DEL RECHAZO TOTAL AL APOYO. PREVISIBLE NO DE SINGER. JUEZ TIENE LA PALABRA
Hay varios puntos importantes en este ajedrez con buitres a tener en cuenta desde la pieza movida por la Argentina el viernes. En primer lugar, el juez griesa no puede obligar a Elliott (Paul Singer y al resto de los buitres como Aurelius, Blue Angel, Bracebridge y Davidson Kempner) a aceptar la propuesta argentina. Pero de todas maneras, si el magistrado permite el pago de los bonos surgidos de los canjes, Elliott se quedaría sin su principal arma para cobrar su reclamo. Sólo contaría con el recurso de seguir a la caza de activos argentinos para embargar, pero no ya los pagos de los servicios de bonos como el Par y el Descuento. La oferta argentina con quita del 25% sobre la sentencia judicial de por sí muestra bastante más que vocación de acuerdo. Lo mismo mostró otra jugada oficial como fue el acuerdo con bonistas italianos que incluso no habían cumplido con todos los pasos en su reclamo ante el CIADI, el tribunal del Banco Mundial. Habiendo aceptado otros litigantes en el despacho de Griesa la oferta argentina (Montreux Partners y Dart Management), sería más equitativo -según la visión oficial- permitir que esos fondos cobren del país y no, por el reclamo eterno de Elliott, impedirles que ese entendimiento se transforme en realidad. Griesa tiene la palabra ahora. Billetera mata buitre.
A decir verdad, mucho para hacer no tenía el Gobierno. Los fondos buitre ya tenían una sentencia confirmada por la Cámara de Apelaciones norteamericana y la Corte Suprema directamente no quiso tratar el tema. Se llega a esta situación tras varios errores en la estrategia judicial, especialmente la ley cerrojo que impide efectuar la misma oferta del canje de 2005 a otros demandantes. Esa prohibición fue lo que dio pie a que el juez Griesa avanzara con el "pari passu" y afecte el pago de los bonos surgidos de las reestructuraciones de 2005 y 2010. Se estiraron todos los plazos legales al máximo. Fue la misma estrategia aplicada al dólar, es decir, llegar a las elecciones de octubre de 2015. Pero no fue gratis: la sentencia a pagar crecía al 9% anual capitalizable. En la mencionada ley cerrojo que gatilló el reclamo de los buitres se incluía el artículo dictado por el entonces subsecretario Sergio Chodos para blindar a Roberto Lavagna de juicios como los sufrieran Domingo Cavallo y Federico Sturzeneger por el megacanje: el Congreso ratificó todo lo actuado en la oferta a acreedores de 2005.


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