21 de octubre 2021 - 00:00

BlackRock, por ahora, sólo mantendrá posiciones (pero escuchará propuestas)

Larry Fink
Larry Fink

Por ahora, BlackRock continuará con sus posiciones en Argentina vinculadas a la economía real. Aunque para aumentar su presencia en el país, especialmente en el mercado de capitales financieros, habrá que esperar. Pero al menos, y sin mayores rencores, el fondo de Larry Fink está dispuesto a escuchar. Y si se concreta la convocatoria que prometió organizar el jefe de Gabinete Juan Manzur en Buenos Aires para después de las elecciones; aquí estará, aunque sea para analizar propuestas. El fondo de inversión dejó el viernes pasado este mensaje a los funcionarios argentinos que viajaron hasta Nueva York para mantener un encuentro cara a cara sobre el futuro económico del país. Aunque la reunión no dio los resultados esperados (ninguno de los invitados prometió volver a invertir en el país hasta que no se perciba un “programa serio y se defina la situación con el FMI”), al menos se entendió el convite como una intención de buena fe para reestablecer relaciones; deterioradas luego del cierre del canje de deuda de agosto del año pasado, y los retrasos de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Aquel canje de deuda había tenido al BlackRock como uno de sus protagonistas fundamentales, al detentar el fondo manejado por Larry Fink gran parte de la deuda a reestructurar. BlackRock, se supone, mantiene en sus carteras gran parte de los bonos recibidos, que hoy navegan en una cotización casi de default, con un valor promedio de aproximadamente un 37% cuando el Valor Presente Neto (VPN) de corte fue de 54,8%. Sin embargo, y casi para sorpresa del informe que manejaban las autoridades argentinas; BlackRock mantiene todas sus inversiones, fundamentalmente las derivadas de la economía real.

El mensaje de cierta paz del viernes pasado, fue llevado al consulado argentino en Nueva York por Pablo Goldberg, un compatriota master de la Universidad Di Tella, que detenta el cargo de head of Research and Portfolio manager for BlackRock’s Emerging Market Debt Team; lo que lo convierte en una persona con un doble valor agregado en la organización. Es experto en mercados emergentes y especialista en deuda. El fondo le dio la tarea de seguir el complicadísimo caso argentino, teniendo en cuenta que sólo un criollo de ley puede entender que es lo que sucede en el mercado local.

Sin embargo, BlackRock parece no estar disconforme con el resto de sus posesiones. O al menos no redujo su presencia en la economía real argentina. Tampoco dio señales de descontento con su presencia en empresas de varios sectores industriales y servicios clave. Incluso en algunos, como YPF, dio señales de satisfacción en las últimas reuniones de accionistas.

El fondo de Fink aceptó la reestructuración que organizó el año pasado el expresidente de la compañía Guillermo Nielsen, así como una porción importante de las acciones de la petrolera. BlackRock pose el 5,67% del paquete, con 9,77 millones de acciones en su poder. Ingresó en la petrolera como socio privado en los 90, como parte de su alianza global con Repsol y permaneció inmutable sin defender a los españoles (sólo negocios, nada personal), durante el conflicto por la renacionalización de la petrolera por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012.

En esos días, BlackRock decidió retirar su alianza estratégica con Repsol en la petrolera, luego de una conversación con el CEO designado, Miguel Galuccio. El buen diálogo se mantiene hasta estos días. De hecho, Galuccio fue uno de los pocos que pudo demostrar tener línea directa con el propio Fink, a quien intentó convencer de aceptar alguna de las ofertas que venía proponiendo Martín Guzmán durante el proceso de reestructuración de la deuda privada bajo legislación internacional. No tuvo éxito, pero demostró ser el único argentino que, en serio, era atendido por la dirección de BlackRock y escuchado en sus argumentos.

Incluso en varios puntos, logró que Fink aceptara treguas que no presionaran más al país y empeoraran las condiciones de negociaciones. Debido a esta relación directa con el ex- CEO de YPF, y hoy conductor de una exitosa empresa de servicios del sector (Vista Oil & Gas), BlackRock mantuvo siempre su permanencia en YPF y aceptó participar en todas las colocaciones de deuda, incluyendo los títulos que entraron en renegociación. BlackRock también mantiene, una posición amistosa en el juicio que el fondo buitre de origen inglés Burford inició por la manera en que se encaró la renacionalización de YPF en 2012; ofreciendo, incluso, la colaboración de sus abogados si se necesitara.

Los mismos que luego intervinieron en la negociación de la deuda del 2020. El interés aquí es simple de explicar: si Argentina pierde el caso, las acciones de la petrolera se verían afectadas, y, en consecuencia, perdería dinero. El fondo más grande del mundo tiene además una presencia importante como socio de la Argentina en la economía real. No solo por su intervención como accionista de multinacionales de fuerte presencia local como Coca-Cola, Bayer, Apple, Microsoft, Telefónica o Procter & Gamble (entre otras); sino como propietario de acciones de varias de las empresas más importantes del mercado como Mercado Libre, Tenaris, Grupo Galicia, Banco Macro, Telecom, Pampa Energía, TGN, Arcos Dorados y Adecoagro.

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