Bolsonaro se fortalece en sondeos y los mercados derrochan optimismo

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Las empresas estatales, a las que el ultraderechista planea privatizar, lideraron las subas. Los sondeos de Ibope y Datafolha no descartaron que el exmilitar gane en la segunda vuelta.

Río de Janeiro - Los mercados dieron a conocer ayer sus preferencias electorales, reaccionando con fuertes alzas a la ventaja consolidada del ultraderechista Jair Bolsonaro frente al izquierdista Fernando Haddad en las presidenciales del domingo en Brasil.

El índice Ibovespa de la Bolsa de San Pablo ganó 3,78%, a 81.593,85 unidades, su mayor alza porcentual diaria desde el 7 de noviembre de 2016, en un movimiento liderado por las empresas estatales, aquellas precisamente que el principal asesor económico de Bolsonaro, Paulo Guedes, planea privatizar total o parcialmente si el excapitán del Ejército llega al poder.

Las acciones de Petrobras avanzaron un 8,67% y estuvieron entre las mayores ganancias del día, a pesar de la debilidad de los precios del petróleo. Los papeles de la petrolera estatal son de los más sensibles a las expectativas por la contienda presidencial. También operaron con importantes ganancias los papeles del sector bancario, al que Haddad prometió presionar para que abaraten sus créditos. Itaú Unibanco subió 3,85%, los de Bradesco subieron un 5,89% y los de Santander Brasil treparon un 7,44%. Mientras que los títulos de Banco do Brasil se dispararon un 11,41%, su mayor alza diaria desde abril de 2016

En el mercado cambiario, el real subió un 2,08%, a 3,9349 unidades por dólar. Se trata del valor mínimo del dólar desde el 20 de agosto. A mediados de septiembre, el billete verde cerró a 4,19 reales, un récord histórico.

"El mercado está optimista con Bolsonaro", después de la encuesta Ibope del lunes, afirmó André Perfeito, de la consultora Spinelli. Ese sondeo dio al ultraderechista 31% de intenciones de voto en la primera vuelta, cuatro puntos porcentuales más que en la medición anterior del 26 de septiembre, en tanto que Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), se estancó en 21%.

En la segunda vuelta, el 28 de octubre, están empatados con un 42% (el resto son votos en blanco o de indecisos). En la última medición, Haddad superaba a Bolsonaro por cuatro puntos (42% a 38%).

Anoche, la medición de Datafolha ratificó la encuesta de Ibope. Bolsonaro, cuya campaña se vio interrumpida por un atentado en su contra, derrotaría al elegido del encarcelado Lula da Silva en la segunda vuelta por 44% de respaldo, frente al 42% de Haddad. En un escenario de primera vuelta, el primero sumó un 32% y el izquierdista el 21%.

Los inversores apostaron inicialmente por candidatos de centro que nunca despuntaron, como el exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin (8% en Ibope y 9% en Datafolha), del PSDB (centroderecha), o el exministro de Hacienda Henrique Meirelles (2% en ambos sondeos), del PMDB, el partido del presidente saliente Michel Temer.

Analistas señalaron anoche que los números de Datafolha harán que la euforia "pegue fuerte en los mercados en los próximos días".

Bolsonaro, que en sus 27 años como diputado mostró tendencias proteccionistas, confesó que entendía poco y nada de economía y entregó esos asuntos a Guedes, un 'Chicago Boy', que tiene dos ideas clave en mente: iniciar la transición hacia un sistema de jubilaciones por capitalización y privatizar lo que se pueda para reducir la deuda pública, actualmente en un 77,3% del Producto Bruto Interno (PBI).

"En mi cabeza está claro lo siguiente: acelerar la privatización para reducir la deuda. ¿Será Petrobras, la Caixa Economica Federal, Correios? Es aquello que tenga el mayor impacto financiero, para reducir la deuda y liberar recursos para educación, salud, saneamiento, seguridad", dijo Guedes en una entrevista publicada en febrero por el diario Valor.

Aunque desde entonces tuvo que matizar posiciones, el asesor económico de Bolsonaro sigue siendo la principal carta del candidato ante el mundo del dinero, capaz de compensar al menos en parte el fuerte índice de rechazo que sus declaraciones misóginas, racistas y homófobas le valen en una buena parte de la población.

Según André Perfeito, Bolsonaro aún enfrenta altos índices de rechazo (44%) que "no le aseguran su victoria" y mucho menos en la primera vuelta, una posibilidad que muchos de sus partidarios evocan. Y también existe una incertidumbre acerca de cómo gobernaría, dado que su fuerza política, el Partido Social Liberal (PSL), tiene apenas 8 diputados (de un total de 513) y en el mejor de los casos, según las encuestas, podría duplicar esos escaños.

El mercado echó su peso en la balanza para que Haddad sea derrotado, pero aún "no evaluó el precio de una victoria de Bolsonaro", consideró Perfeito.

El Frente Parlamentario de la Agropecuaria (FPA), el mayor lobby del Congreso, que hasta ahora apoyaba a Alckmin, dio a entender que podría irse con armas y bagajes a las tiendas del exmilitar. Y el fundador de la poderosa Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), Emir Macedo, ya le dio su respaldo, de acuerdo con varios medios brasileños.

"Una parte significativa de la élite brasileña abandonó la socialdemocracia por el fascismo", lamentó ayer Haddad en Río de Janeiro. "Cuanto más se estimula el odio, más crece el fascismo", agregó.

Agencias AFP y Reuters

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