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Boudou-Filmus, un abrazo que anticipa guerra fría
Oportuno, Daniel Filmus desplazó, por unos minutos, a Oscar Laborde de la tarea de maestro de ceremonia, para desde el estrado, entre sonrisas, como uno de seis referentes anfitriones, dar un gesto -mezcla de gentileza y subestimación- hacia su competidor.
La presencia de Boudou, en la cena de la Corriente Nacional de la Militancia, núcleo que comanda un sexteto que integran Filmus, Agustín Rossi, Jorge Taiana, Emilio Pérsico, Edgardo Depetri y Francisco «Barba» Gutiérrez, había en la previa generado tensiones y enojos.
El ministro de Economía había sido invitado por Depetri, que el sábado pasado lo tuvo, como estrella, en el plenario de cierre de año de su armado, el Frente Transversal. Luego extendió la convocatoria a la cena en el Panamericano y despertó el malestar de Filmus.
Brazo tendido
«No se preocupen: no va a venir», arriesgó, por la tarde, Pérsico. Pero el jefe del Movimiento Evita no contempló un detalle: al mediodía, Boudou se había mostrado con el cacicazgo de la CGT y una foto con la progresía K le servía como tender un brazo hacia ese padrón.
Un rato antes, Filmus había pergeñado otra jugada: logró que lo inviten a la reunión del Consejo del PJ en Olivos, a pesar de no ser consejero -es congresal porteño-, encuentro del que no participó el titular del Palacio de Hacienda.
Se trata, en rigor, de las primeras escaramuzas de una guerra fría que promete ganar intensidad. La presencia de un puñado de ministros, encabezados por Julio De Vido, en el lanzamiento de Boudou fue un anticipo de esos entreveros.
Logró Boudou, con esa maniobra, transitar un territorio que Filmus consideraba alambrado: el senador es uno de los referentes de la Corriente K, que auspicia Carlos Zannini y reúne a grupos y referentes kirchneristas y suma, en cada escala, más figuras: la última, que estuvo anteanoche, fue la del gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri.
Por el Panamericano desfilaron -como oradores-, además de Zannini, los seis anfitriones y el entrerriano Mario Oporto, el cegetista Juan Carlos Schmidt, el diputado Mariano West, el ministro Carlos Tomada, Juan Manuel Abal Medida y Blanca Osuna. El primero en manotear el micrófono fue Carlos Kunkel.
El grueso, entre ellos KunDepetri, Urribarri y «Barba» Gutiérrez, se dedicó a combinar recuerdos, anécdotas y menciones sobre Néstor Kirchner con aportes intensos al clamor para que Cristina de Kirchner compita, en octubre próximo, por su reelección.


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