31 de octubre 2016 - 00:00

Brasil confirma el giro a la derecha en la segunda ronda de las municipales

El PMDB de Michel Temer y su aliado PSDB salían fortalecidos en la contienda, mientras que el PT continuaba hundiéndose.

ASCENSO. El sector ligado a las poderosas iglesias evangelistas, al que pertenece el futuro alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Civrella, gana cada vez más espacios políticos en Brasil.
ASCENSO. El sector ligado a las poderosas iglesias evangelistas, al que pertenece el futuro alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Civrella, gana cada vez más espacios políticos en Brasil.
Río de Janeiro - Marcelo Crivella, un pastor evangélico que en su momento demonizó a católicos y homosexuales, fue elegido ayer alcalde de Río de Janeiro, tras la segunda vuelta de los comicios municipales en Brasil, que confirmaron la hecatombe del Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Crivella, del partido de derecha PRB (Partido Republicano de Brasil) y pastor de la Iglesia Universal del Reino de Dios, obtenía un 57% de los votos, frente a un 43% para Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), de acuerdo con el escrutinio parcial.

Los brasileños votaron en los municipios donde ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta el pasado 2 de octubre. El primer turno ya había marcado el hundimiento del PT de Lula y su sucesora Dilma Rousseff, destituida en agosto, golpeado por las acusaciones de corrupción del megafraude a Petrobras.

El partido que gobernó al gigante latinoamericano durante 13 años perdió casi dos tercios de sus alcaldías, mientras que la formación conservadora del presidente Michel Temer (PMDB) fue la que más alcaldías ganó, como ya había sido el caso en 2012. Otro partido aliado de Temer, el PSDB, del expresidente Fernando Henrique Cardoso, ya se había afirmado como una fuerza de gran calado en la primera vuelta, con la victoria en San Pablo, el municipio más poblado y rico del país, donde destronó al PT.

El PT perdió ayer en Santo André, una de sus cunas políticas ubicada en la región metropolitana de San Pablo, que en otras épocas llegó a ser considerada como un "cinturón rojo" por el peso con el que contaba la formación esta área industrial. También fue derrotado en Recife, la única capital que disputaba.

En el balotaje de ayer, la votación polarizada de Río de Janeiro concentró toda la atención.

La "Cidade Maravilhosa" abre su etapa postolímpica sumida en una grave crisis económica y de seguridad, que deja atrás ocho años de gestión de Eduardo Paes, del PMDB. La contienda quedó entre dos personajes antagónicos: de un lado, Crivella, un senador conservador y obispo evangélico licenciado de 59 años, y del otro, el disidente del PT y exdiputado estatal de extrema izquierda Marcelo Freixo, de 49.

En un colegio frente al Teatro Municipal de Rio, Elisabete Maria da Silva, jubilada de 63 años, dijo que iba a dar su voto a Crivella: "Yo también soy evangélica y siento que él está preocupado por la gente".

Sobrino del fundador millonario de la Iglesia Universal del Reino de Dios y exministro de Pesca de Rousseff, Crivella (PRB) mantuvo su favoritismo pese a verse salpicado en la campaña por varios escándalos, como el que evidenció que exorcizó a católicos cuando era misionero en África en los años 90 o por sus declaraciones de la época sobre el "mal terrible" de la homosexualidad.

El senador, también cantante de gospel y poeta, dijo que esas posiciones radicales habían quedado en el pasado y, al votar ayer en Copacabana, aseguró estar "bastante confiado" en ganar, prometiendo dedicarse "como nunca en la vida a cuidar sobre todo de la salud, educación, transporte y seguridad".

Si bien la victoria de Crivella fue avivada por la creciente influencia de los votantes evangélicos, también destaca el ostensible giro hacia la derecha en Brasil tras los 13 años de gobierno del PT. La agrupación condujo al país durante un auge económico de una década antes de su caída en desgracia.

Pero las municipales, en la que varios de los actuales alcaldes no lograron la reelección en la primera ronda, también muestran un abandono general del status quo. Los votantes están irritados ante el segundo año de recesión que sufre el país y ante el gran esquema de sobornos que tiene como centro a Petrobras por el que fueron arrestados destacados políticos y ejecutivos de las mayores empresas del país.

Agencias AFP y Reuters

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