28 de mayo 2019 - 00:00

Las marchas pro-Bolsonaro enrarecieron el clima en Brasil

Tras los insultos y amenazas de los manifestantes de ultraderecha, el presidente del alto tribunal se moverá en secreto. ¿Peligran las reformas?

Adhesión personal. Las manifestaciones del domingo en todo Brasil fueron un espaldarazo para Jair Bolsonaro, pero el tenor que adoptaron en algunos lugares disgustó a los factores de poder.
Adhesión personal. Las manifestaciones del domingo en todo Brasil fueron un espaldarazo para Jair Bolsonaro, pero el tenor que adoptaron en algunos lugares disgustó a los factores de poder.

Brasil - Las manifestaciones que movilizaron el domingo a decenas de miles de simpatizantes del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en unas 200 ciudades de todo el país provocaron ayer reacciones adversas en el Supremo Tribunal Federal (STF) y en el Congreso, cuyos máximos referentes habían sido blanco de la ira de los ultraderechistas.

El juez Edson Fachin, del STF, afirmó que Brasil vive una etapa de “amenazas y retrocesos”.

Por el tenor radical de las mismas, aliados de Bolsonaro le reclamaron que diera marcha atrás desde su promesa inicial y no concurriera. El presidente oyó esos consejos, pero no dejó de subir fotos y textos de apoyo desde sus cuentas en las redes sociales y ayer habló de una jornada “histórica”.

“Nadie puede estar por encima de las instituciones ni reclamar para sí la representación exclusiva del pueblo”, añadió el juez.

En tanto, el presidente del Supremo, Antonio Dias Toffoli, dijo a través de voceros que dejará de anunciar anticipadamente su agenda de compromisos fuera del palacio de Justicia debido al clima de intimidación.

El diario O Globo recogió opiniones de parlamentarios clave para la aprobación de la reforma previsional.

Paulinho da Força, presidente del partido Solidaridad y uno de los principales referentes del llamado “centrão”, una poderosa alianza de agrupaciones de centro-derecha a menudo acusadas de condensar los vicios del sistema político, indicó que la manifestación fue “lo que se imaginaba”.

“La agenda es mala: defender al Gobierno con el país entrando en recesión, defender la reforma, realmente no es fácil. Si el Gobierno imaginaba que el apoyo que necesitaba vendría de las calles, lo debería repensar”, dijo.

El líder en la Cámara de Diputados del Partido Social Liberal (PSL) de Bolsonaro, Delegado Waldir, se refirió a los insultos de los manifestantes al presidente del cuerpo, Rodrigo Maia, y a otros líderes del “centrão”. “Los partidos de centro y Rodrigo Maia tienen la madurez para entender esas manifestaciones, que se sabe que no se pueden controlar”, señaló.

Pero, siempre según O Globo, Paulinho da Força prevé más inconvenientes. “Bolsonaro se enroló en esa extrema derecha (...) Eso aísla al Gobierno”, vaticinó.

Ajeno al mal ambiente político, Bolsonaro demostró su satisfacción con los actos en apoyo de su Gobierno. “La gran mayoría de la gente fue a las calles con pautas legítimas y democráticas, pero todavía hay quienes insisten en deformar los hechos”, sostuvo.

Agencias ANSA y Reuters,

y Ámbito Financiero

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