1 de abril 2010 - 00:00

Busca Moyano que menos asalariados paguen Ganancias

Héctor Recalde
Héctor Recalde
La presión de Hugo Moyano al Gobierno por no reconocer la inflación real en el país en medio del inicio de las paritarias entró ayer en una nueva fase. Por orden del camionero, Héctor Recalde preparó un proyecto de ley para elevar el mínimo no imponible en el Impuesto a las Ganancias. Esto significa subir una vez más el piso salarial sobre el que se paga el impuesto para evitar que parte del incremento que logren los camioneros en la negociación no vaya directamente a las arcas de la AFIP.

Recalde justificó ayer su proyecto en la necesidad de que «el que gana más contribuya más, y el que tiene menos ingresos, tenga menos presión fiscal».

Para el diputado se trata «de un proyecto integral, que incluye elevar el mínimo imponible», que está «congelado» desde hace casi dos años.

Y reveló los montos a partir de los cuales, de acuerdo a su proyecto, los trabajadores en relación de dependencia deberían comenzar a tributar Ganancias: «Habría que calcular desde cuál monto se harán las deducciones, pero serían de $ 5.554 para los solteros y $ 6.846 para los casados».

Beneficios

La idea no se limita a eso, sino que además tendrá incentivos para las empresas: el proyecto «promociona beneficios para las em-presas que reinviertan las utilidades en el país, otorgando rebajas en el Impuesto a las Ganancias».

En el caso de los camioneros la pelea por subir el mínimo no imponible es un clásico que se renovó cada año desde 2003, cuando Néstor Kirchner llegó a la presidencia, aunque el primer éxito lo tuvieron recién en febrero de 2006.

En ese momento la presión la ejercieron los petroleros de Santa Cruz, en Las Heras, donde la protesta tuvo como saldo un muerto. Los trabajadores del sector alegaban entonces que Ganancias se llevaba un sueldo completo por año al no estar actualizado el mínimo no imponible, mientras por lo que hasta los salarios básicos quedaban alcanzados. En ese momento Kirchner dispuso modificar el piso en Ganancias aceptando el costo fiscal que tiene la medida ya que la recaudación de ese tributo sobre los sueldos es de las más seguras y automáticas al retenerlo las empresas sobre la nómina de trabajadores.

En el 2007, tras el conflicto en Puerto Deseado, el Congreso apro-bó otra suba en el mínimo no imponible llevándolo a $ 4.600 para los trabajadores casados y modificó la escala de reducción de deducciones conocida como «Tablita de Machinea»,

Recién a fines de 2008, en otra modificación del mínimo y tras nuevas protestas de los mismos sindicatos se eliminó la «Tablita» que complicaba fuertemente las deducciones que los empleados podían hacer en el impuesto.

Los petroleros no fueron los únicos que protestaron en todo ese tiempo. Ellos junto a los gasistas y mineros que trabajan en el lugar de explotación tienen los salarios más altos en la industria.

En el caso de los camioneros el sueldo básico se ubica en $ 4.500, mientras que con adicionales y antigüedad llegan a cobrar entre $ 6 mil y $ 7 mil. De ahí que la propuesta de Recalde se ajuste a medida a dejar afuera del alcance de Ganancias a los salarios de camioneros.