Londres y Lisboa - Las acciones europeas cerraron ayer en baja arrastradas por los descensos de las Bolsas de la periferia de la zona euro tras unos datos económicos débiles de Italia y la creciente preocupación por la salud financiera del Banco Espirito Santo (BES), el mayor banco portugués. El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 cerró extraoficialmente con una caída del 0,95 por ciento, a 1.350,56 puntos, extendiendo su pérdida en lo que va de la semana a casi un 4 por ciento. El índice PSI de la Bolsa portuguesa se desplomó un 4,18%, luego de que las acciones y bonos de Espirito Santo Financial Group -el mayor accionista de BES- fueran suspendidas por "dificultades materiales" en su firma matriz ESI. Las transacciones de las acciones de Banco Espirito Santo también fueron suspendidas luego de una caída del 19%. La entidad financiera suspendió ayer sus operaciones bursátiles después de que sus acciones cayeran en picada en los últimos días, lo que afectó a la Bolsa de valores de Lisboa, cuyo índice PIS-20 llegó a caer hasta un 4,1%. Tras el desplome de las acciones del BES, Espirito Santo Financial Group (ESFG), el "holding" que es dueño del banco, decidió suspender sus operaciones en la Bolsa instado por la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM). Cuando la negociación fue suspendida, las acciones del banco caían 8,85 por ciento. Sin embargo, los títulos llegaron a retroceder un 18,7 por ciento, el nivel más bajo desde julio de 2013.
Agencias DPA y Reuters
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