De a poco las fichas de dominó van cayendo. Como comentábamos ayer con un amigo -y uno de los mejores analistas de la "elite" del mercado local-, Leonardo Ch., el tema para nuestra región tras la victoria de Trump es la tasa de interés, y en particular la de mediano plazo, que es la que se utiliza para el armado de las operaciones de "carry trade" emergentes (tomando dinero en una plaza -de tasas bajas- para invertirlo en otra -de rendimientos altos-). Una parte importante del mercado global asocia el nuevo Gobierno yanqui con la idea de un incremento en el gasto público, que debería ser financiado mediante nueva deuda -con el fracaso de los distintos planes desde 2008 nadie quiere oír hablar de más emisión-. Esto modificaría la estructura de riesgo de los EE.UU., o puesto en "castellano", significaría un incremento en las tasas de interés que paga el Tesoro norteamericano, en particular las largas y medias (atención que esto corre por vía separada de lo que decida la Fed, cuya decisión en este escenario sería menos gravitante), que pasaron de 1,235% a 1,546% a 5 años y de 1,778% a 2,134% entre el viernes pasado y ayer. Este abrupto incremento obligó a cerrar posiciones -ahora no redituables- golpeando distintas monedas y mercados al deshacerse las operaciones y repatriar los fondos a los EE.UU. Así el dólar trepó ayer 0,13% ante la canasta de monedas y el Dow 1,33% para alcanzar un nuevo máximo histórico, mientras en Brasil el real se desplomó 5,3% y el Bovespa 3,21% o en México el peso se derrumbó 4,25% y el IPC 3,4%. En el caso argentino la represión del "billete" -algunos hablan de una cuasi tablita a la "Joe Martínez" hasta después de las elecciones-, que cedió 0,20% en el informal y ganó 0,59% en el oficial, presionó sobre las acciones, que se desplomaron 4,66% al cerrar el Merval en 16.230,73 puntos (mayor caída del Merval desde el 15 de enero, día posterior al nombramiento por decreto de los jueces de la Corte Suprema). Cuando las presiones son muy grandes, en uno u otro lugar la caldera va cediendo. Esto no tiene nada que ver con la incertidumbre ni el temor a Trump y sí con la posibilidad de que la Bolsa local esté en una burbuja (del máximo histórico del 25/10/16 el derrumbe alcanza 11,83%). En este sentido anotamos los $935.484.275 negociados en acciones (con 32 alzas, 3 papeles sin cambio y 75 bajas), récord nominal en pesos -el anterior, $728 millones el 19/10/16- y en dólares desde el 27/10/11. Queda mucho por decir, pero falta espacio.
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