18 de septiembre 2015 - 00:10

Casación cerró la crisis por la polémica salida de juez Cabral

• ES OTRO ROUND DE LA PELEA POR EL REEMPLAZO DE MAGISTRADOS CON SISTEMA DE SUBROGANCIAS K

Luis Cabral, Carlos Fayt, Ana María Figueroa y Mariano Borinsky
Luis Cabral, Carlos Fayt, Ana María Figueroa y Mariano Borinsky
La Cámara de Casación Penal federal cubrió ayer la vacante generada por la salida del conjuez Claudio Vázquez tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia. Su lugar será ocupado por la presidenta del tribunal, Ana María Figueroa.

La decisión, a la que se arribó tras un tenso plenario, acata el texto de la cautelar de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que llamaba a la Casación a cubrir sus vacantes entre los propios jueces del tribunal. Los otros dos conjueces designados por el oficialismo, Roberto Boico y Norberto Frontini, por ahora retienen su subrogancia.

El destino circular de Figueroa quedó ayer en evidencia porque el cargo que ocupaba Vázquez había sido previamente de Luis Cabral, aliado de la jueza y eyectado de su subrogancia por el Consejo de la Magistratura. Ahora Figueroa ocupará ese tribunal tras una temporada de no cumplir funciones jurisdiccionales ya que como titular de la Casación sus atribuciones están más vinculadas a cuestiones administrativas o de superintendencia.

La Sala I tiene en su órbita asuntos sensibles como revisar la sentencia por los supuestos sobornos en el Senado durante el último Gobierno radical, determinar la constitucionalidad del pacto con Irán y el destino final del caso Hotesur.

La continuidad de Boico y Frontini se vio ayer favorecida en el plenario porque removerlos de sus subrogancias hubiera implicado que el camarista Mariano Borinsky declinara la propia, posibilidad que fue fomentada en las horas previas al cónclave por parte de sus rivales, los camaristas Eduardo Riggi y Liliana Catucci.

El clima del plenario se tensó cuando salieron a relucir los efectos que tuvo en el tribunal la salida de Cabral, especialmente tras la denuncia que el juez Juan Carlos Gemignani emitió contra Figueroa por entender que ésta cometía un presunto delito al no acatar el fallo del fuero contencioso que instaba a remover a Vázquez.

"En atención a la vacante que existe en la vocalía 2 de esta Cámara Federal de Casación Penal, a fin de asegurar una adecuada prestación del servicio de justicia, los jueces resuelven designar a la señora presidenta de la Cámara Federal de Casación Penal, Ana María Figueroa"
, afirma el fallo que ayer rubricaron los camaristas. La decisión genera disonancias fuertes porque existe un firme convencimiento entre los camaristas más distantes del Gobierno de que Figueroa intenta mejorar su perfil ante el Gobierno para ser nominada para la Corte Suprema, hipótesis que ha cobrado fuerza en las últimas horas tras la renuncia del juez Carlos Fayt.

Ahora el futuro próximo ofrece para el máximo tribunal penal dos desafíos. Uno externo que es influir sobre la Magistratura para que allí se acelere todo lo posible el concurso destinado a cubrir las cuatro vacantes.

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