Mientras numerosas empresas argentinas intentan expandirse hacia el exterior luego de consolidarse en el mercado doméstico, el recorrido de Baires Grill siguió el camino inverso. La cadena de gastronomía logró construir en Estados Unidos una operación millonaria con diez restaurantes, una marca reconocida entre residentes y turistas y una clientela que incluye desde celebridades hasta integrantes de la Selección Argentina de fútbol, sin haber tenido nunca una presencia propia en la Argentina.
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Un grupo argentino de gastronomía triunfó en el exterior sin tener locales en el país y ahora desembarca en Buenos Aires
Baires Grill tiene diez locales en Estados Unidos, proyecta facturar u$s50 millones este año y viene de firmar un acuerdo para ser restaurante oficial de la AFA. Prevé abrir 10 sucursales en Argentina en los próximos tres años.
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El frente de uno de los diez locales que Baires Grill tiene en distintas ciudades de Estados Unidos.
Ese escenario está a punto de cambiar. El grupo encabezado por Martín Koenig acaba de poner en marcha un ambicioso plan para desembarcar en Buenos Aires con cuatro restaurantes y avanzar luego hacia una red de diez locales en apenas tres años.
La iniciativa llega en un momento de fuerte expansión para la compañía, que además acaba de sellar una alianza con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para convertirse en restaurante oficial del seleccionado nacional.
Una apuesta internacional impulsada por la crisis local
La historia empresarial comenzó en un contexto muy distinto. Koenig recuerda que el proyecto nació alrededor de 2012, cuando las dificultades macroeconómicas argentinas impulsaron a los socios a buscar oportunidades fuera del país.
“En Argentina estábamos viviendo momentos bastante complicados: una enorme recesión, mucha inflación, falta de crédito y cepo cambiario. Era una situación muy difícil para emprender cualquier tipo de negocio”, explica el empresario en diálogo con Ámbito.
Con esa lectura, decidieron instalarse en Estados Unidos para desarrollar un concepto gastronómico que representara la identidad argentina.
El primer paso fue adquirir un pequeño restaurante llamado Rincón Argentino, ubicado en Kendall. Durante dos años lo utilizaron como una especie de laboratorio para comprender el funcionamiento del mercado estadounidense. Una vez adquirido ese aprendizaje, vendieron el establecimiento y comenzaron a analizar qué marca tenía el mayor potencial de crecimiento.
“Hicimos un estudio de mercado para identificar cuál era el mejor restaurante argentino de todo Miami. Había dos opciones fuertes y Baires Grill era el que mejor imagen de marca y reseñas tenía. Fuimos a hablar con sus dueños y finalmente lo compramos en diciembre de 2014”, recuerda Koenig.
Desde entonces, el crecimiento siguió un plan cuidadosamente diseñado. El objetivo original consistía en abrir diez locales en diez años, una meta que finalmente consiguieron cumplir con la inauguración de la décima sucursal el año pasado.
Primero ordenarse y después expandirse
El primer desafío, sin embargo, no consistía en expandirse sino en ordenar el negocio. Según relata el fundador, la marca gozaba de un gran prestigio gastronómico, pero presentaba problemas de eficiencia operativa que afectaban su rentabilidad.
“El primer objetivo fue convertirlo en un restaurante eficiente. La rentabilidad es lo que permite reinvertir, crecer y abrir nuevas sucursales”, sostiene.
El segundo gran cambio apuntó a modificar la composición de la clientela. En aquellos años, cerca del 80% de los consumidores eran argentinos, una dependencia que hacía al negocio vulnerable frente a las crisis económicas del país.
Periodista: –¿Cómo hicieron para reducir esa dependencia del público argentino?
Martín Koenig: -“Diseñamos un plan de dos años que incluyó adaptar el menú a las costumbres locales y salir a buscar activamente al cliente residente. Hoy más del 50% de nuestro público es local y no es de origen argentino, lo que nos dio una gran estabilidad”.
Ese cambio permitió transformar a Baires Grill en una propuesta gastronómica capaz de competir por calidad y servicio más allá de su identidad nacional.
Actualmente, la empresa opera diez restaurantes distribuidos en distintos puntos estratégicos de Estados Unidos, con presencia en el sur de Florida y Nueva York, mientras continúa evaluando nuevas aperturas internacionales.
Los cinco pilares de la estrategia de gestión
El crecimiento económico acompañó esa expansión física. Para 2026, la compañía proyecta una facturación cercana a u$s50 millones, frente a los aproximadamente u$s42 millones registrados el año anterior.
“Proyectamos una rentabilidad de entre 7 y 8 millones de dólares para este ejercicio. Una sucursal madura de Baires Grill puede alcanzar márgenes de entre el 15% y el 20% sobre su facturación”, explica Koenig.
La estrategia de crecimiento se apoya en una filosofía de gestión que el empresario resume en cinco pilares fundamentales.
El primero es la calidad de la materia prima. “La gente va a un restaurante principalmente a comer rico. Compramos la mejor materia prima disponible y contamos con un equipo gastronómico excepcional”, afirma.
El segundo eje está vinculado con la atención al cliente. La idea consiste en recrear el espíritu hospitalario del tradicional asado argentino.
“Buscamos replicar el momento en que el dueño de casa abre las puertas a sus amigos y familiares y les ofrece la mejor carne posible cuidando todos los detalles”, resume.
La política de recursos humanos también forma parte de esa estrategia. Según Koenig, salarios competitivos y un ambiente laboral basado en el respeto permitieron mantener bajos niveles de rotación del personal.
El tercer componente es la estructura de costos y precios. El objetivo consiste en ofrecer una experiencia de alta calidad sin trasladar valores excesivos al consumidor.
El cuarto se relaciona con la elección de ubicaciones premium y con una ambientación moderna y elegante que se aleja deliberadamente del estereotipo del bodegón tradicional.
Finalmente aparece la comunicación. “De nada sirve ofrecer la mejor comida y el mejor precio si la gente no se entera”, sintetiza el fundador.
Scaloni, Qatar y el convenio con la AFA
Uno de los hitos más recientes de la empresa fue la firma del acuerdo con la AFA, mediante el cual Baires Grill pasó a convertirse en restaurante oficial de la Selección Argentina.
La relación comenzó de manera informal en 2022, antes del Mundial de Qatar, cuando el plantel nacional eligió cenar en uno de los restaurantes de la cadena durante una gira por Estados Unidos.
“Reservamos el restaurante completo para más de 80 personas entre jugadores, cuerpo técnico y colaboradores. La calle terminó cortada por la enorme cantidad de hinchas que esperaba afuera”, recuerda Koenig.
Aquella experiencia derivó en conversaciones que culminaron con una alianza institucional presentada en Miami durante un evento encabezado por Lionel Scaloni, donde participaron empresarios, dirigentes y representantes de numerosas compañías.
Para Koenig, esta asociación tiene un fuerte contenido simbólico. “Ambos somos embajadores y representantes de la cultura y las costumbres de nuestro pueblo, ya sea a través del deporte o de la gastronomía”, afirma.
Durante ese encuentro, Scaloni destacó valores como el liderazgo, el trabajo en equipo y la honestidad, al señalar que “ser buena persona es tan importante como saber jugar al fútbol”, principios que la compañía asegura compartir en su modelo de gestión.
Cómo será el desembarco del grupo en Argentina
Sin embargo, el anuncio que más expectativas genera en el mercado argentino es el inminente desembarco local.
Paradójicamente, la mayor cadena gastronómica de capitales argentinos instalada fuera del país recién ahora abrirá sus primeras sucursales en Buenos Aires. La primera etapa contempla cuatro proyectos de gran escala.
El debut está previsto en Puerto Madero, donde funcionará un restaurante de aproximadamente 800 metros cuadrados con terrazas, salones privados y espacios para eventos.
A ese establecimiento se sumará un gran complejo en la Costanera, con unos 1.600 metros cuadrados distribuidos en dos plantas. Allí convivirán el restaurante tradicional y un salón para eventos bajo el concepto Corazón by Baires, formato que ya opera con éxito en Orlando.
La expansión continuará con una sucursal en Nordelta, dentro del desarrollo Chateau Portal, y otra en Canning, frente al barrio Saint Thomas y junto a un nuevo centro comercial en construcción.
La meta posterior consiste en completar una red de diez restaurantes en Argentina dentro de los próximos tres años.
La decisión de invertir en el país puede resultar llamativa considerando los antecedentes económicos recientes, pero Koenig asegura que mantiene una visión optimista sobre el futuro.
P: ¿Por qué decidió apostar por Argentina en este momento?
MK: “Nunca perdimos la conexión con nuestro país. Viajo cada dos meses y conozco perfectamente la realidad económica actual. Soy absolutamente optimista sobre el futuro de Argentina. Tiene una riqueza inigualable en recursos naturales y existe un segmento de consumidores que continúa demandando propuestas gastronómicas de alta calidad”.
El empresario sostiene además que muchos potenciales clientes ya conocen la marca gracias a sus frecuentes viajes a Miami y vienen preguntando desde hace tiempo cuándo abrirá sus puertas en Buenos Aires.
“Llegaremos con los estándares de calidad más altos del mercado pero con un precio sumamente razonable, porque no queremos que nadie quede excluido de la experiencia por cuestiones de precio”, concluyó Koenig.
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