12 de mayo 2010 - 00:00

Casal va por Stornelli en Seguridad de Buenos Aires

Casal va por Stornelli en Seguridad de Buenos Aires
Ni el propio Carlos Stornelli se sorprendió ayer cuando Daniel Scioli anunció la unificación de los ministerios de Justicia y Seguridad y su separación del cargo que asumió en diciembre de 2007.

La decisión del gobernador responde a una serie de desaciertos en materia de política de seguridad, el área más conflictiva de la provincia de Buenos Aires. Pero también es el resultado de una embestida de sectores ligados al ex presidente Néstor Kirchner por la actuación que Stornelli había tenido como fiscal federal en expedientes judiciales del caso Skanska, la manipulación de los datos del INDEC y las obras sociales sindicales. También haber adherido al ala dura en materia de seguridad frente al garantismo de su crítico más ácido, León Arslanian, a quien sucedió en el cargo y con buena relación con Olivos.

«Si bien sabía que se buscaba la unificación de los ministerios, no pensaba que se daría de manera tan espasmódica», trataba de justificar la sorpresa un colaborador del ahora ex ministro.

La salida del funcionario es también un triunfo político del ministro de Justicia, Ricardo Casal, que impulsaba la reunificación de las carteras de Justicia y Seguridad desde hace más de un año. De hecho, será Casal quien ocupe ese cargo oficialmente en los próximos días, una vez que la Legislatura bonaerense apruebe el proyecto que llega con pleno aval de Scioli. La Secretaría de Seguridad quedará vacante y el actual jefe de la Bonaerense, Juan Carlos Paggi, asistirá a Casal.

Casal trabaja desde hace 20 años en la administración pública. En 1988 fue director provincial de Justicia, actuó en el Servicio Penitenciario y luego fue subsecretario en la Dirección General de Escuelas. Estuvo en los ministerios de José Bordón y Mario Oporto. Llegó al Ministerio de Justicia con Scioli y no ocultó nunca su afinidad con el ex ministro Arslanian, principal detractor de la política de seguridad que había encarado Stornelli.

Alberto Pérez, jefe de Gabinete bonaerense, garantizó que «esta forma de trabajo va a redundar en mayor tranquilidad y seguridad para los ciudadanos de la provincia».

En cuanto a Stornelli, retomará el viernes su cargo en la Fiscalía Federal 4 de Capital Federal y compartirá hoy en Vicente López el último acto como jefe de Seguridad junto a Scioli, en la inauguración de una sede del Grupo Halcón.

El desplazamiento del funcionario parecía un hecho el año pasado, cuando una serie de asaltos y homicidios hizo estallar diversos reclamos por mayor seguridad, con la ciudad de Wilde como punta de lanza de las movilizaciones. Allí, en esa zona del sur bonaerense, varias mujeres habían sido asesinadas a balazos cuando delincuentes intentaron robarles el auto. Esos hechos, precisamente, originaron una denuncia judicial del propio Stornelli sobre un presunto complot para desestabilizarlo.

Antes de eso, el ataque al futbolista Fernando Cáceres, también en un intento de robo, había instalado una marea de rumores sobre el malestar de Scioli por la creciente ola de inseguridad.

La suerte de Stornelli pareció sellada cuando apareció muerta a la vera de una ruta la familia Pomar, tras 24 días de haber desaparecido. Luego de que quedó probada la impericia de los jefes policiales en el caso, el ministro de Scioli se vio envuelto en una oleada de rumores sobre su inminente desplazamiento del Gobierno.

En el entorno del gobernador todavía no terminaban de definir la mejor alternativa para reemplazarlo y el proyecto de fusión ministerial aún estaba en ciernes.

Dos meses después, la señal fue inevitable: Paul Starc, otro fiscal que llegó a la Subsecretaría de Investigaciones con Stornelli debió renunciar debido a los cuestionamientos que arrastraba su actuación en la investigación del caso Pomar. Sin Starc, su más estrecho colaborador, el ahora ex ministro iniciaba un camino inevitable hacia el desenlace de ayer.

Scioli agradeció al saliente titular de Seguridad «por la dedicación puesta al servicio de la provincia» y remarcó que se inicia una etapa «que tiene por objetivo articular el accionar de la gestión de seguridad ciudadana». La salida de Stornelli es, además, una victoria del jefe de Gabinete Pérez, defensor de Casal en el gabinete y que ya se cobró otra victoria. Nada menos que la cabeza de José Scioli.

Tras la noticia, la oposición rápidamente interpretó la decisión de la administración de Scioli. El diputado provincial del PRO, Jorge Macri, vicepresidente primero de la Cámara baja bonaerense, advirtió que la fusión ministerial es «un golpe de efecto, un maquillaje.

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