30 de agosto 2022 - 00:00

Castagneto afirma que “es un mito” que la presión fiscal en la Argentina sea muy alta (debate con empresas y oposición)

El fin de semana, a través de las redes sociales, señaló que es similar a países de la región. Tributaristas dicen que el funcionario no toma en cuenta el efecto de la evasión.

La polémica va a ir ganando terreno y ya alcanza a la oposición, que tiene que justificar ante su propia base electoral las razones por las que va a prestar acuerdo al oficialismo en el Congreso para prorrogar una serie de impuestos que vencen a fin de año, como el caso del Impuesto a las Ganancias.

Algunos de ellos nacieron en carácter de emergencia por un año y hace más de 20 que siguen vigentes, como el caso del Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como impuesto al cheque. De lo que se trata, entonces, es de saber si el nivel de presión fiscal que soporta la sociedad es compatible con una economía que quiere crecer o si los servicios que presta el Estado son acordes a ello.

En ese sentido, el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Carlos Castagneto, afirmó este fin de semana a través de sus redes sociales, que “es un mito” que la Argentina tenga una alta presión tributaria. En cambio, desde el sector privado polemizaron con el funcionario, al señalar que no tiene en cuenta la evasión fiscal al evaluar la carga sobre los que pagan.

“Brasil y Uruguay, por nombrar países vecinos, tienen una presión más alta. Lo mismo se observa en el promedio de los países desarrollados”, dijo Castagneto a través de su cuenta de Twitter. Allí publicó un cuadro donde se destaca que en 2020, la presión fiscal en Argentina llegó al 29,4% medida esta como la relación entre recaudación de impuestos y Producto Bruto Interno (PBI).

En el gráfico se muestra que Uruguay y Brasil tienen una presión del 30%, mientras que en Francia es del 45% y en Italia del 42,9%. “Ni siquiera los propios inversores consideran que la presión tributaria es un factor primario a la hora de decidir en dónde realizar una inversión”, indicó Castagneto al mostrar un gráfico sobre los principales motivos por los cuales la Inversión Extranjera Directa define sus locaciones, en el que no figura la presión fiscal.

Al respecto, César Litvin, titular del estudio Lisiki, Litvin y Asociados, señaló que “lo que hay que distinguir es la carga fiscal sobre los contribuyentes que pagan los impuestos”. Litvin dijo que, si a la ecuación “le agregamos la informalidad, el efecto es que se incrementa la carga sobre los que pagan”. En otras palabras, el tributarista considera que para que el Estado argentino logre una recaudación de impuestos equivalente a un 29% del PBI, que equivale al de un país desarrollado, los que abonan tienen que pagar más para cubrir lo que no abonan porque están en la economía irregular.

Un concepto que manejan los especialistas en temas tributarios es el de Presión Tributaria Legal (PTL) diferenciada de la Presión Tributaria Real (PTR). Esta segunda se calcula como una relación entre recaudación de impuestos sobre el PBI. En cambio, la legal representa el potencial de recaudación que habría en caso de evasión cero respecto del PBI. En Argentina, con niveles de economía irregular en el orden del 34% al 35%, la diferencia se torna pertinente. Para algunos analistas, si se pudiera reducir la evasión fiscal se podría resolver el problema del déficit. Otros sostienen que es necesario reducir los impuestos para recaudar lo mismo con una economía regularizada.

Un informe de la Fundación Mediterránea de enero de este año, indica que, si se toma la PTL, medida sobre el ingreso familiar, la presión en Argentina llegaría al 48%, al igual que en Italia, y detrás de Brasil con el 50%. España tiene 40,7%, Estados Unidos 37%, Chile; 34,3% y Australia, 29,1%. En la medición de la PTL sobre empresas, en el caso de los servicios hoteleros, Argentina presenta la mayor presión tributaria legal con relación a las ventas (35,1%), entre los siete países analizados, seguido por Italia (32,9% en Milán), Chile (27,3%), Brasil, Estados Unidos, España y Australia (17,9%).

A todo esto, en la Cámara de Diputados la oposición presentó dictámenes propios sobre los proyectos de ley para prorrogar la vigencia de los impuestos que vencen a fin de año, como el caso de Ganancias, que es uno de los pilares de los ingresos del fisco nacional. Allí, proponen modificaciones, pero estalló la polémica. En ese sentido, el abogado fiscalista Martín Litwak, considera que Juntos por el Cambio debería “dejar caer” los impuestos y negociar luego. En cambio, el economista y diputado Martín Tetaz, señala que “no se puede desfinanciar al Estado”. De hecho, al criticar la postura extrema de Avanza Libertad, señaló en modo irónico que, si Milei llegara a ser elegido presidente, propondría una ley para derogar todos los impuestos. El legislador señala que “el Impuesto a las Ganancias es el principal impuesto en todo el mundo y no hay ningún país que funcione, que no lo tenga”.

Carlos Lamiral