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Celebró Cristina apoyo del mercado a nuevo DNU
Cristina de Kirchner eligió el acto de inicio de clases en la localidad bonaerense de Berazategui para contestar las críticas de la oposición. Desde allí siguió la suba de los bonos argentinos.
Desde que lanzó el Fondo del Bicentenario en diciembre pasado, el Gobierno pareció volverse fanático de las idas y vueltas del mercado, sobre todo por la suba en los títulos que generó esa medida, primero, y el nuevo decreto esta semana. «Me acaban de pasar el dato de que los bonos argentinos han vuelto a crecer un 4%», dijo ayer casi como un broker estatal. «Me interesa que las finanzas del país anden bien para poder seguir haciendo rutas, escuelas, calles, plantas de tratamientos cloacales, que se hacen con plata no con discursos».
Todo fue en un acto en Berazategui, donde lanzó el ciclo lectivo 2010 y en el que aprovechó para festejar el logro que consiguió el lunes pasado al esquivar las medidas judiciales que mantenían congeladas las reservas para el pago a bonistas.
Inconvenientes
«Ésta es la Argentina real de la que yo hablo, todos los días gestionamos con todos los inconvenientes que us-tedes se imaginarán, y con algunos adicionales de los que todavía no entendieron que los momentos para
discutir y oponerse pueden ser los momentos electorales», dijo.
Luego continuó: «Cuando las elecciones terminan y cada uno vuelve a su rol, la Presidenta debe administrar la totalidad del país,
el gobernador de Buenos Aires administrar su provincia, y el intendente ocuparse de los intereses y cuestiones cotidianas de Berazategui».
En tono docente, pidió advertir el «rol que cada uno tiene que cumplir» y «ayudar a esta Argentina que ha crecido, aun con las dificultades que el mundo atravesó el año pasado».
En la primera respuesta a las protestas de la oposición después de haber escuchado el mensaje presidencial ante la Asamblea Legislativa, la Presidente avanzó: «Tenemos que tener la madurez, la seriedad y la responsabilidad de saber que esta Argentina la tenemos que construir entre todos».
En su discurso dijo: «El país no se construye con discursos ni palabras; si fuera posible hacer eso, seríamos la primera potencia del mundo, por la cantidad de palabras que se dicen, algunas sin sentido, otras contradictorias con la propia historia, otras tan tontas que ni siquiera merecen respuesta».
También insistió con su visión de la relación que la Argentina debe tener con los EE.UU., después de la reunión que mantuvo con Hillary Clinton: «Ésa es otra cosa que debemos aprender, porque parece que nos debemos amar y estar de acuerdo en todo, o ser enemigos declarados y obstruir y poner palos en la rueda en la gestión».

