23 de agosto 2011 - 00:00

Cenizas: tironeo con Chile por un paso clave

Neuquén (de nuestra agencia) - El Paso Cardenal Samoré, el segundo en importancia entre la Argentina y Chile después del Cristo Redentor en Mendoza, se ha transformado en un serio y larvado problema binacional por imperio de las cenizas que afectan a Villa La Angostura y por una confrontación de intereses geopolíticos y geoeconómicos. Mientras el Gobierno de Neuquén autorizó el paso de vehículos livianos y utilitarios de hasta 24 pasajeros con el visto bueno de la Cancillería del Gobierno de Cristina de Kirchner, su par chileno lo mantiene totalmente cerrado.

El gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, acusó entre líneas al Gobierno de Chile de «ir a todo o nada» en este conflicto y hasta se lamentó de no haber sido llamado por ninguna autoridad consular o gubernamental del país vecino. En esa postura, el mandatario encuentra un aliado de peso, el exsubsecretario de Relaciones Institucionales de Néstor Kirchner, el exradical K Horacio Quiroga, quien apoyó sin tapujos la postura del intendente Ricardo Alonso y las fuerzas vivas de Villa La Angostura.

Pero Roberto Cordero Pinilla -cónsul general de Chile en Neuquén- replicó y dijo que «si no se permite el paso de todo tipo de vehículos, Chile no va a dejar que pase ninguno». En el mismo sentido se pronunció el intendente regional (gobernador) de la Región de los Lagos, Juan Sebastián Montes. El delegado de Sebastián Piñera -en Chile los intendentes son nombrados directamente por el presidente de la

República- señaló que «a juicio de las autoridades se deben incluir buses y camiones» y pidió «un informe de sus pares trasandinos para que expliquen los motivos de la no libre circulación, ya que si bien el problema de las cenizas es grave en Villa La Angostura, no se justifica ningún tipo de restricción». Pero no se quedó solo en filípicas. Montes también buceó en los resquemores internos argentinos: «El conflicto no depende de gestiones chilenas, sino más bien de cómo los intendentes de Villa La Angostura y Bariloche resuelven sus diferencias», chicaneó.

Por lo pronto, la situación se torna crítica para los camioneros chilenos que deben transportar mercaderías de todo tipo desde el norte al sur de Chile, pero la mitad de su recorrido por rutas argentinas ya que después de Puerto Montt, la encaprichada geografía chilena le impide transitar completamente por su propio territorio.

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