Rousseff, quien el 26 de octubre fue reelegida para un segundo mandato, tiene que nombrar a un nuevo ministro de Hacienda, para que conduzca una economía con un crecimiento débil, alta inflación y sacudida por un escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.Trabuco, el presidente ejecutivo del segundo mayor banco privado de Brasil, era considerado una alternativa que pudo ayudar a restablecer lazos con el sector privado, tras años de frustración en el mercado con las políticas intervencionistas de Rousseff. Su sola mención hizo subir la Bolsa paulista tras la reelección de Dilma.
La presidenta Rousseff rechazó los reportes de prensa, pero no negó que hubiese hecho una oferta a Trabuco. "Nunca confirmo nada. Ustedes siempre se equivocan", dijo Rousseff a la agencia local de noticias Broadcast.
Rousseff estaría considerando de nuevo para el cargo al presidente del banco central Alexandre Tombini y al exviceministro de Hacienda Nelson Barbosa, dijo ayer el diario Folha de Sao Paulo, que citó una fuente cercana al presidenta.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario