El fallo, aunque no es vinculante, puede abrir las puertas a una nueva negociación por el acceso al Pacífico. En caso de beneficiar a La Paz, significará un éxito político para Evo Morales.
EXPECTATIVA. Toda Bolivia seguirá en vivo la decisión de la Corte. Evo Morales adoptó la causa de la salida al mar para Bolivia desde su llegada al poder en 2005.
La Haya - En medio de un clima de máxima expectativa, las delegaciones diplomáticas de Bolivia y Chile esperan a que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en el Palacio de la Paz de la ciudad holandesa de La Haya se pronuncien hoy sobre el diferendo marítimo.
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Pasaron cinco años desde que el Gobierno de Evo Morales demandara a su vecino ante el tribunal para obtener un fallo que obligue a negociar un acceso al Pacífico. Los países no mantienen relaciones diplomáticas formales desde 1978 luego de que Bolivia anunciara su ruptura de forma unilateral, y la pronunciación de los magistrados podría poner un punto final a los desencuentros.
Mientras que Sebastián Piñera escuchará la decisión desde La Moneda acompañado por el canciller Roberto Ampuero, entre otros funcionarios, Morales viajó ayer a Holanda junto con otros expresidentes bolivianos.
"Todos los temas contenidos con Bolivia fueron resueltos de forma clara y categórica en un tratado libre y voluntario que se encuentra vigente desde 1904. Chile va a cumplir y hacer cumplir el tratado de 1904. Hemos y vamos a seguir defendiendo, con todo los instrumentos de la historia y del derecho internacional, nuestra integridad territorial", señaló Piñera.
La Paz tiene las expectativas puestas en que un respaldo a su demanda signifique un triunfo diplomático que obligue a Chile a buscar un entendimiento. Tan seguro está de una decisión a su favor, que Morales se animó a decir que "estamos muy cerca de volver al océano Pacífico". Lo cierto es que independientemente de lo que diga el fallo, ése acuerdo depende en exclusiva de la voluntad de las autoridades chilenas. Es decir, no es vinculante.
"A partir del lunes (por hoy) debe iniciarse una nueva era" de relación fraterna" con Chile, dijo Morales antes de abordar el avión con destino a La Haya para asistir a la lectura del fallo de la Corte Internacional de Justicia. "Nuestro reencuentro con el mar no solo es posible, sino que es inevitable", agregó.
Y, apuntó que "los sucesivos intentos de solución que no llegaron a término, merecen una nueva oportunidad a través del diálogo y la negociación de buena fe".
En similares términos se expresó el embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), José Alberto Gonzales, al afirmar que la delegación que encabeza tiene "mucho optimismo". Gonzales afirmó además que Bolivia va "a respetar el fallo" del tribunal internacional, sea cual sea el resultado. "Tenemos la certeza de que, cuando se conozca el contenido, haremos todos los esfuerzos para que el fallo se ejecute", declaró a periodistas concentrados en el hotel de la delegación boliviana.
Por lo pronto, son tres los escenarios más probables. El primero, es que los magistrados consideren que no hay ninguna principio del derecho internacional que justifique la supuesta obligación de negociar que exige Bolivia, coinciden analistas.
La segunda posibilidad es que el tribunal considere que Chile ya negoció cuando se firmó el "Abrazo de Charaña" en 1975 entre los dictadores de Chile, Augusto Pinochet, y Bolivia, Hugo Banzer. En ese entonces se pactó un canje de territorio, pero de acuerdo con la versión chilena naufragó porque Bolivia exigió nuevas condiciones.
La tercera opción es que los jueces acepten todos los postulados de Bolivia y afirmen que Chile está jurídicamente obligada a sentarse a negociar con su vecino "de buena fe, sin demora, de manera formal" y "dentro de un plazo razonable", así como lo reclamó La Paz en las sesiones de principios de año.
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