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China, Brasil y Rusia temen quedar fuera del reparto del petróleo
La victoria de los rebeldes libios, apoyados por los principales países de Occidente, dará lugar a una transición política y económica. La riqueza petrolera y gasífera del país será fundamental para la reconstrucción. Brasil, Rusia y China, países que no apoyaron la revuelta, temen ahora quedar fuera del reparto de los contratos.
China instó ayer al liderazgo rebelde a proteger sus inversiones y dijo que los contratos petroleros han beneficiado a ambos países.
Ésta fue una reacción a declaraciones de un jefe rebelde que advirtió que las empresas petroleras chinas podrían salir perdiendo tras la caída de Gadafi.
El vicejefe del Departamento de Comercio Exterior del Ministerio de Comercio chino, Wen Zhongliang, respondió a una pregunta sobre los dichos del representante de la firma petrolera libia AGOCO, que está en manos rebeldes, según los cuales las empresas rusas y chinas podrían no obtener contratos petroleros por no haber apoyado la rebelión.
«La inversión de China en Libia, su inversión petrolera en especial, es un aspecto de cooperación económica mutua entre China y Libia, y esta cooperación es del interés de ambos pueblos», dijo Wen en una conferencia de prensa. «Esperamos que, luego de un retorno a la estabilidad, Libia siga protegiendo los intereses y derechos de los inversores chinos y esperamos continuar la inversión y cooperación económica con Libia», añadió.
La amenaza de Abdeljalil Mayuf, gerente de Información de AGOCO, sería un dolor de cabeza para China, el segundo mayor consumidor mundial de crudo, que obtuvo un 3% de su crudo desde Libia el año pasado.
Con todo, Pekín se ha cuidado de cortejar también a los rebeldes libios y espera que sus intereses sean defendidos por otros referentes rebeldes, Yin Gang, un experto en el mundo árabe en la Academia China de Ciencias Sociales.
«Ésta es la opinión de un individuo. Puedo decirlo en cuatro palabras: ellos no se atreverán; no se atreverán a modificar contratos», dijo.
Por su parte, el primer grupo de hidrocarburos chino Great Wall Drilling Co. (GWDC), filial de China National Petroleum Corp. (CNPC), suspendió seis grandes proyectos de exploración de petróleo y gas en Libia, Siria, Argelia y Níger, anunció ayer el diario Beijing Times. El diario, que justifica esta decisión por la «inestabilidad política» y la necesidad de proteger «la seguridad del personal», indicó que esto supone una pérdida de ganancias de 130 millones de euros.
Mientras, el rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT) difundió ayer una carta que enviará a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para que reconozca a esa organización que ocupa la embajada en Brasilia.
«Señora presidenta, esperamos que opte por el pueblo (libio) para acabar con este baño de sangre y preservar las buenas relaciones», dice el texto rebelde publicado ayer por el diario Correio Braziliense. «Tenemos la esperanza de que su excelencia va a tomar la decisión correcta», agrega la carta de los miembros del CNT, que desde el viernes ocupan la misión diplomática en Brasilia, donde continúa el embajador Salem Zubei, que responde a Gadafi.
Una bandera rebelde flameó el lunes en la embajada, vigilada por policías brasileños y donde simpatizantes de los insurgentes rompieron retratos de Gadafi.
«Avísenle a Lula (da Silva) que tome las armas y vaya a defender a su amigo Gadafi, que está necesitando ayuda, mientras el embajador en Brasil está buscando asilo en Venezuela», dijo Sadq Jamal, un opositor al dictador libio.
Hasta el momento, Itamaraty ha asegurado que antes de tomar una decisión respecto del CNT continuará realizando consultas con China, Rusia, India, Sudáfrica y la Liga Árabe. Esta última organización reconoció ayer al CNT.
En tanto, el canciller Antonio Patriota dijo confiar en que los contratos vigentes de compañías brasileñas con operaciones en Libia serían respetados por el Gobierno que asuma en ese país.
«No creo que eso suceda», afirmó Patriota cuando se le preguntó si le preocupaba que un nuevo Gobierno formado por fuerzas rebeldes busque castigar económicamente a Brasil por no haber apoyado su rebelión.
«Hemos recibido información de que los contratos serán respetados incluso si hay un cambio» en el Gobierno, agregó, sin especificar la fuente de información.
Las potencias occidentales, que en su mayoría han apoyado a la oposición a Gadafi, están avanzando en planes para respaldar a un nuevo Gobierno con el que esperan explotar la riqueza petrolera de Libia.
Petrobras, que opera en el país árabe desde 2005, trabaja un bloque exploratorio en el mar libio, en el que tiene una participación del 70%.
Agencias Reuters y ANSA, y Ámbito Financiero


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