Lo afirma el periodista de la revista L'Express Renaud Revel, en un libro que acaba de publicarse en Francia, "Les Amazones de la Republique". El libro está lleno de anécdotas y curiosidades, entre amoríos y escapadas de los presidentes de la Quinta República, de Francois Mitterrand a Valery Giscard d'Estaing, de Jacques Chirac a Nicolas Sarkozy.
"Este libro ofrece otra mirada sobre la función presidencial", explicó el autor. "Gracias a las confidencias de algunos periodistas conté las relaciones entre los políticos y aquellas que llamé 'amazonas', es decir las mujeres, a menudo periodistas, que contribuyeron a la historia de palacio", agregó.
"El Eliseo -explicó Revel- es un espejo que agiganta, un universo de matices que derriba los sentidos y desorienta las brújulas internas. No se cruza impune e inocentemente el umbral de este edificio sin medir los efectos o los riesgos. Todo cambia una vez logrado el acceso. El visitante se sorprende de encontrarse importante, mientras el dueño de casa se vuelve imprevistamente sexuado".Entre las muchas historias del libro está la de la trágica noche en la que Lady Diana murió mientras Chirac estaba inhallable.
"Ni el primer ministro ni su esposa, Bernadette, sabían dónde estaba. Fue su chofer, que lo esperaba impaciente bajo la casa parisiense de Claudia Cardinale, quien le informó lo ocurrido cuando el presidente dejó a la actriz, a las tres de la mañana", dice el libro. Chirac se fue de inmediato al lugar del accidente, donde ya estaban el ministro del Interior y el embajador británico: sólo faltaba él.
Era sabido también que el presidente socialista Mitterrand era un gran seductor, de hecho su hija Mazarine nació de una relación extraconyugal. Pero no se sabía, en cambio, que había puesto los ojos también sobre Valerie Trierweiler, la pareja del actual jefe de Estado, Francois Hollande. Mitterrand y Valerie se encontraron en 1994, durante una ceremonia en el Eliseo: ella tenía sólo 25 años y era muy hermosa. El presidente no pudo resistir su encanto y la invitó a comer, aunque el autor precisa que no hubo relación alguna entre ambos. Pero fue gracias a esa reunión que el director de Paris Match, Roger Therond, decidió contratar a Trierweiler por sus relaciones privilegiadas en el Eliseo. Y por lo visto, no se equivocó.
| Agencia ANSA |


Dejá tu comentario