En el blog del BCRA "Ideas de peso" analizaron el efecto del alargamiento de los plazos de los nuevos créditos UVA. A continuación, lo más relevante del análisis.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• Una diversidad de variables entra en juego a la hora de sacar un préstamo hipotecario. Una primera dimensión asociada a cuestiones estructurales, propias del mercado inmobiliario y de la economía: nivel de ingreso, valor de la propiedad, evolución de las tasas de interés y de los precios. Una segunda categoría de variables propias del crédito: relación cuota-ingreso (C/Y), costo financiero total (CFT), plazo del préstamo y tipo de préstamo (a tasa de interés fija, variable o combinada, con capital ajustable, etc.).
• En la Argentina, el costo de endeudamiento históricamente elevado limitó el acceso al financiamiento hipotecario. En este sentido, Pablo Ayub y Marcelo Raffin confirmaron que los nuevos créditos hipotecarios en UVA (unidad de valor adquisitivo) acercan una solución.
• Con la aceleración inflacionaria de 2007, el CFT de los préstamos hipotecarios aumentó, ubicándose en gran parte del período en torno al 20%. La oferta de créditos con UVA presenta un CFT que va del 3,5% al 7%, dependiendo del banco, del plazo y de la relación comercial con la entidad. Esta reducción aumentó marcadamente la capacidad de endeudamiento de los hogares.
• Junto con esta clara mejora, la disminución del costo genera un segundo avance menos evidente. Con un CFT de 20%, alargar el plazo del préstamo de 20 a 30 años genera sólo una pequeña reducción en la cuota inicial ($28 menos por cada $100.000 de crédito).
• En cambio, con un préstamo con UVA al 5%, la diferencia entre la cuota a 20 años y a 30 años resulta significativa ($123 menos, una reducción más de 4 veces mayor que en el esquema tradicional), justificando un alargamiento del plazo en función de la posibilidad de sacar un préstamo de mayor monto.
• En síntesis, los nuevos préstamos con UVA, además de ampliar la capacidad de endeudamiento a los hogares, les permiten aprovechar mejor las posibilidades que otorga un alargamiento de plazos. De manera complementaria, otros elementos deberían incorporarse a la hora de analizar la conveniencia de sacar un crédito hipotecario. Entre ellos, la evolución del salario real y la marcha del precio de los alquileres, representando este último el costo de oportunidad de endeudarse.
Dejá tu comentario