18 de julio 2011 - 00:00

Comentarios políticos

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. Los análisis de ADN de los hijos de Herrera de Noble dan pie al cronista para considerar otra derrota importante del Gobierno, junto con la elección porteña, en la semana que pasó, y aventura que el kirchnerismo estaría buscando que un juez federal anule las primarias del 14 de agosto, pero analiza que de suceder, le daría la posibilidad a Mauricio Macri de presentarse a las presidenciales de octubre. Hace su tradicional catarata de dudas que no puede responder sobre la posición que tomará el Gobierno y acota que la Presidente dedicó también en su momento una conferencia de casi dos horas para lanzar insostenibles denuncias contra la compra legal y legítima de Papel Prensa.

Para fundar por qué sería riesgoso para el Gobierno la elección de agosto, el periodista dice que la Capital es una cosa y el país es, a veces, otra, y que hay que detenerse en la intención original de esa ley que creó las elecciones abiertas y obligatorias y que fue Néstor Kirchner, el candidato del kirchnerismo hasta su muerte, quien imaginó un escenario en el cual él sería el único candidato constante, mientras la oposición debería aguardar hasta agosto para resolver supuestas y múltiples internas. Acierta al afirmar que las internas abiertas del 14 de agosto se han convertido, por lo tanto, en una encuesta nacional obligatoria porque todos los partidos van con candidato único y que el resultado podría ser previsible o absolutamente sorprendente. Cristina de Kirchner podría tener mucho más o mucho menos que lo que dicen las encuestas y que, aunque la Presidente haya atravesado entonces cuatro domingos de fracasos electorales (la Capital dos veces, Santa Fe y Córdoba), nadie está en condiciones de asegurar que sufrirá un efecto contagio. El peor problema del kirchnerismo no son esas eventuales pérdidas, sino la poca pericia que tiene para administrar una derrota, según el columnista.

Finalmente, Morales Solá apunta que las mediciones de los días recientes estaban dándole a Macri el 65 por ciento de los votos en la segunda vuelta y a Filmus el 35, y reflejan lo que recibió la sociedad inmediatamente después de los comicios, donde influyeron las definiciones que brotaron de la conducción del Gobierno.

VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. El columnista brinda una mirada novedosa sobre el árbol genealógico kirchnerista. Néstor Kirchner aparece descripto como una líder político racional, con capacidad de reacción, casi moderado, al lado de su esposa Cristina de Kirchner. Es que la Casa Rosada no habría demostrado - según Van der Kooy- reflejos luego de la derrota de Daniel Filmus por casi 20 puntos frente a Mauricio Macri en la Capital Federal y se empeñó en negar no sólo el resultado sino también otros daños colaterales, como la baja performance de La Cámpora, la gran apuesta electoral del kirchnerismo duro.

La aparente ceguera de Cristina contrasta, de acuerdo con esta columna, con la reacción de Kirchner frente a otras derrotas electorales. «Aunque el expresidente, frente a situaciones adversas en su tiempo, mostró capacidad de rectificación. Lo hizo, por ejemplo, cuando el exgobernador de Misiones Carlos Rovira perdió un plebiscito que buscaba validar el sistema de reelección indefinida. También, cuando el problema de la inseguridad, al influjo de Juan Carlos Blumberg», ejemplifica el analista.

De Cristina de Kirchner hacia abajo, en la pirámide de poder -afirma- la falta de autoridad sería casi una constante. Daniel Scioli estaría desbordado por una silenciosa rebelión de intendentes del conurbano desplazados en el armado de listas por La Cámpora y las colectoras del transversal Martín Sabbatella, que afecta especialmente la susceptibilidad de Fernando Gray en Esteban Echeverría.

Ya castigado por varios flancos -políticos y judiciales-, asoma Hugo Moyano, la máxima autoridad partidaria del Partido Justicialista en Buenos Aires. Todo ese clima en el PJ es sobrevolado por Eduardo Duhalde quien ya le pelea a Ricardo Alfonsín el segundo lugar en las encuestas. Para colmo, y con la herida que todavía dejó sangrante Sergio Schoklender en el corazón del kirchnerismo, se avecinan las elecciones en Santa Fe y en Córdoba. El próximo domingo el oficialista Agustín Rossi deberá salvar la dignidad frente al Midachi Miguel del Sel, quien aprovecha el triunfo PRO porteño para desafiar el poder del peronismo santafesino. En Córdoba -recuerda el columnista-, la Casa Rosada ni siquiera tiene candidato propio a gobernador.

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