22 de agosto 2014 - 00:00

Como si nada pasara

Como si nada pasara
Queda a consideración de cada observador arribar a una conclusión que pueda darle idea aproximada acerca de la actitud del mercado local que no deja de sumar, aunque en el contexto se acumulen señales (poco estimulantes) para lo que es un mercado de "riesgo puro", característica que es primordial a tener en cuenta, porque resulta la caja de resonancia más sensible ante situaciones que se muevan de los rasgos normales (a favor, o en contra).

Más allá de lo que parece una dispensa, para dejar al lector con sus propias conclusiones, los movimientos que se graban en el curso del índice otorga flancos expuestos para que toda opinión tenga cabida. Ayer, fecha donde se volvieron a tensar las relaciones con el frente02 externo (Griesa mediante) y virulencia con empresarios (por una ley de orden nativo), el Merval prosiguió gozando de su "microclima".

Con una fuerza de asimilación que es como una muralla donde se estrellan las órdenes de venta, por duras que sean. Primero, se permite un leve arrugue de precios, después viene la orden tácita para salir a "barrer" posiciones. Y el final es conocido el máximo del índice y el cierre de la rueda son uno solo. Ayer superando la línea de los 9.000 puntos y mostrando el mejor momento, dentro de la estadística general e histórica. (Con algo más de 10%, accedería a una meta espectacular: los 10.000 puntos).

La total independencia de lo que sucede con lo bursátil, respecto de los lógicos

y clásicos causales es un hecho que se sigue consumando. Volumen en 193 millones de pesos, diferencias de 62 alzas, por 14 bajas, mano a mano en negocios las plazas de YPF y Tenaris (unos 35 millones de pesos, cada una).

Nada parece hacer dudar acerca del camino en el remate de la semana, aunque la exposición se vaya potenciando. La Bol-sa, jugosa...

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