5 de enero 2010 - 00:00

Complica a Frei paro en gigantesca mina de cobre

El paro en la mina de cobre de Chiquicamata disparó en Chile, a menos de dos semanas del balotaje presidencial, un inédito debate sobre el futuro de la estatal Codelco.
El paro en la mina de cobre de Chiquicamata disparó en Chile, a menos de dos semanas del balotaje presidencial, un inédito debate sobre el futuro de la estatal Codelco.
Santiago - Una huelga en la enorme mina estatal de cobre de Chuquicamata en Chile no sólo está complicando al Gobierno a días de una reñida elección presidencial, sino que también está mostrando que los mineros podrían convertirse en un dolor de cabeza para el conservador Sebastián Piñera si triunfa en el balotaje del 17 de este mes.

Unos 5.600 trabajadores sindicalizados de Chuquicamata iniciaron ayer la huelga en demanda de mejoras salariales y otros beneficios y, como consecuencia, la medida ayudó a disparar los precios del cobre, que llegó a u$s 7.500 por tonelada, el máximo nivel en 16 meses.

Nueva oferta

La Corporación Nacional del Cobre (Codelco) presentó ayer una nueva oferta a los trabajadores para intentar superar el conflicto, que será debatida hoy por la asamblea de trabajadores de la mina que produce cerca del 4% del metal a nivel global.

La huelga en Chuquicamata, que se aprobó por un estrecho margen, es la más masiva en Codelco desde 1996, cuando los mineros abandonaron sus tareas por más de una semana.

Cada día de paro implica que Codelco deja de recibir cerca de u$s 8 millones.

Medios y políticos chilenos remarcan que los salarios de Codelco son superiores a los de otros trabajadores mineros, pese a que la productividad de la firma estatal es menor a la de algunas privadas, en tanto que analistas insisten en que la medida de fuerza no es respaldada por la opinión pública.

Los chilenos irán a votar por un nuevo presidente en una segunda vuelta el 17 de enero, cuando se medirán el empresario opositor de derecha Sebastián Piñera y el ex presidente Eduardo Frei, candidato del bloque de centroizquierda que por 20 años ha gobernado en Chile.

Piñera propuso la venta de hasta un 20% de Codelco, que se originó en la nacionalización de minas de cobre dispuesta por Eduardo Frei Montalva, padre del postulante oficialista. Una hipótesis del equipo de Piñera es «ampliar el capital» con la incorporación de dinero de los fondos privados de pensiones, algo que ha sido rechazado de entrada por los sindicatos de la minera.

«Los sindicatos yo creo que están un poco aprovechando esta coyuntura», sostuvo Ana Luisa Covarrubias, directora del Programa Medio Ambiente y Recursos Naturales del Instituto Libertad y Desarrollo, un centro de estudios de derecha que apoya a Piñera. «Sin duda que el Gobierno no quiere tener un conflicto más allá de lo que corresponde, por un problema político de que faltan dos semanas para las elecciones presidenciales», agregó la analista.

«Si el Gobierno nos ha dado la espalda, yo hago un llamado a que los trabajadores el 17 de enero voten en blanco como un mensaje al Gobierno», dijo uno de los trabajadores de Chuquicamata durante una asamblea en el antiguo auditorio del abandonado campamento minero del yacimiento.

La huelga en Chuquicamata «quizás también pueda ser un mensaje en cuanto a demostrar que son tremendamente poderosos (los trabajadores)», dijo Rodrigo Alvarez, investigador en Chile de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

La popular presidenta Michelle Bachelet, quien no puede ir a una reelección, lamentó la huelga en el complejo Chuquicamata, que incluye el yacimiento de ese nombre y la vecina Mina Sur. «Lamentamos profundamente la situación, hicimos todo lo posible para que se revirtiera, eso no fue factible, y creemos que esto no le hace bien al país», dijo.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario