21 de diciembre 2011 - 00:00

Con aval CGT, sindicato del campo sitia hoy el Senado

Gerónimo Venegas
Gerónimo Venegas
En medio del conflicto latente entre la Casa Rosada y la CGT de Hugo Moyano, la Cámara de Senadores resolvió ayer priorizar el tratamiento del nuevo estatuto del peón rural aún por encima del Presupuesto 2012. La sesión de hoy comenzará con el debate del proyecto que pasa a la órbita del Poder Ejecutivo, el registro de los trabajadores rurales y el manejo de los fondos del gremio que lidera Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de las 62 Organizaciones Peronistas y puente de oro entre Moyano y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo.

En la reunión de Labor Parlamentaria celebrada ayer en el Senado, el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, solicitó adelantar el tratamiento del nuevo estatuto del peón rural teniendo en cuenta la movilización que convocó la UATRE y que contará con el apoyo tácito y subrepticio del moyanismo. Tanto que durante el tratamiento de esa iniciativa en la Cámara de Diputados, los legisladores Facundo Moyano, Héctor Recalde (abogado de la CGT) y Omar Plaini (Canillitas) se negaron a firmar el dictamen del Frente para la Victoria y se levantaron de sus bancas a la hora de aprobarlo en el recinto en la madrugada del viernes pasado.

Venegas
visitó esta semana el despacho de varios senadores del Peronismo Federal. Resignado a la mayoría del Frente para la Victoria en el recinto, el titular de UATRE realizó también gestiones para intentar copar hoy los palcos de la Cámara alta con manifestantes propios, frente a lo que el gremio considera la «batalla final». Antes de retomar una intensa agenda de cortes de ruta como método de protesta, los trabajadores y peones rurales sitiarán hoy el Senado desde las 8.00 para presionar a los legisladores que están convocados a sesionar a partir de las 10.30. Desde el domingo pasado, como informó este diario, el Congreso luce con doble vallado, un carro antidisturbios apostado sobre la calle Combate de los Pozos y siete camiones de la Gendarmería.

Venegas se había apartado de la CGT de Moyano durante la pelea contra la Resolución 125 sobre retenciones móviles al campo y funcionó como la fuerza de choque de

la Mesa de Enlace. Desde entonces el Gobierno de Cristina de Kirchner lo declaró su enemigo, sentimiento potenciado por el apoyo a la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde. El viernes pasado, Venegas se encontró a solas con Moyano y analizaron cóunificar el atomizado mapa sindical en la Argentina: la CGT oficial, la CGT Azul y Blanca, la CTA rebelde de Pablo Micheli, la CTA oficialista de Hugo Yasky, los independientes y los denominados Gordos. Los tres primeros sectores habrían acordado acelarar los procesos de unificación luego del combativo discurso de Moyano contra el Gobierno en el club Huracán durante la celebración del Día del Camionero.

Pero el estatuto del peón rural no es el único frente de tormenta entre Venegas y el kirchnerismo.

El Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada no avaló el aumento salarial acordado entre el gremio y la patronal en paritarias y desde entonces UATRE se mantiene en pie de guerra. El proyecto que se puede convertir en ley hoy en el Senado establece la creación de un ente estatal que reemplazará al Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre). El sindicato respondió ayer con un comunicado donde denuncian la violación de la Constitución Nacional: «Esta medida también está violando el Artículo 17 de la carta magna, el cual dice que la propiedad es inviolable y la expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Además, agrega que la confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal Argentino. Con el pretexto de modificar el Estatuto del Peón Rural, el proyecto de ley

del Poder Ejecutivo Nacional incorpora cláusulas que tienen como único fin ejecutar un verdadero saqueo institucional al pretender quedarse con todos los bienes muebles e inmuebles del Renatre.


Según el texto de la norma impulsada por el kirchnerismo, también se reconoce a los peones remuneraciones mínimas determinadas por el Consejo Nacional de Trabajo Agrario, que no podrán ser inferiores al salario mínimo vital y móvil, y fija períodos y lugares de pago. También prevé la prohibición del pago en moneda distinta a la de curso legal y el reconocimiento de horas extras, el descanso semanal, las condiciones adecuadas de higiene y seguridad, la provisión de ropa de trabajo por parte del empleador y el otorgamiento de licencias de la ley de Contrato de Trabajo y licencias especiales».

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