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Con boleta única, conteo de votos sería más lento
La proyección la hizo ayer Alejandro Tullio, director nacional electoral, que organizó los comicios desde 2001 hasta la fecha. «Sería una solución para el Estado y los partidos, pero una complicación para los votantes», le dijo el funcionario a Ámbito Financiero.
De ese modo, con una visión técnica, Tullio se sumó al debate sobre la iniciativa de Macri que trata, en primera instancia, de modificar el sistema de votación en la Capital, pero, en simultáneo, propone que se discuta sobre su aplicación en todo el país.
Macri argumentó que la boleta única evitaría el robo de boletas -habló, además, de reducir el gasto de papel-, con lo que facturó el respaldo de la Coalición Cívica (CC). En rigor, Elisa Carrió comparte ese planteo y retoma, cada tanto, el tema del fraude.
El PJ, a través de su apoderado, Jorge Landau, expresó su rechazo. «Es impracticable», dijo Landau y afirmó que se trata de planteos de la oposición que buscan justificar las derrotas electorales. «Carrió perdió por 20 puntos y dijo que hubo fraude», pegó.
Tullio se movió en otro terreno. Enumeró las dificultades que podría tener la boleta única: habló de más dificultades para los votantes, lentitud en el conteo y complicaciones de aplicación por la cantidad de partidos y la simultaneidad de las elecciones.
«La votación tardaría más que ahora y el escrutinio de los votos demoraría hasta el triple de lo que tarda con el sistema actual», precisó ayer Tullio.
Al votante, explicó, le resultará más complicado -y más moroso- buscar a su candidato en una boleta donde figuren múltiples nombres, y el conteo de los votos será más lento porque los fiscales deberán mirar boleta por boleta para detectar a quién se votó. Es decir: si en la presidencial de octubre, un resultado firme se conoció cuatro horas después del cerradas las mesas de votación, con la boleta única se tendría que haber esperado hasta la mañana del lunes.
«La propuesta no es ni buena ni mala», dice Tullio y, en línea con Landau, apunta a que «sería dificultoso» por la atomización política que el apoderado del PJ ejemplificó con la legislativa en Buenos Aires, donde se debería confeccionar una boleta con 4.500 candidatos.
Tulio citó el caso de países que aplican la boleta única -El Salvador, Chile, México y Francia, entre otros-, donde, además de un hábito histórico en ese sentido, las elecciones se desdoblan, las candidaturas son «nominales o binominales» y, además, hay pocos partidos.
«En México, el sistema funciona, pero la elección nacional, las estatales y las distritales nunca van juntas», comparó. Todo lo contrario, explicó, ocurre en nuestro país, donde hay una tendencia a la simultaneidad de elecciones, se votan muchos candidatos y hay amplia oferta electoral.
-El argumento central es que con este sistema se terminaría con el robo de boletas -se le preguntó a Tullio.
-Es un error querer cambiar, por las denuncias de una elección, un sistema que funciona desde 1880. El problema no es el modelo, el problema es el sistema político y con esta propuesta eso no se resuelve. Es como cortarse una pierna porque se tiene un solo zapato: se resuelve el problema del calzado, pero ya no podés caminar.
-Pero hay denuncias sobre robo de boletas...
-Porque ningún partido -ni siquiera el peronismo- tiene fiscales para controlar la elección, lo que refleja que carecen de base territorial. Muchos son candidatos de la TV y uno no sabe, si llegado el caso, si no tienen estructura territorial para organizar una elección, podrán gobernar aquello que ganaron.
-¿Entonces la propuesta de Macri no sirve?
-No digo que sea ni buena ni mala. Me gustaría ver qué formato operativo tendría, no hablar sobre teorías. Igual me parece honesto de parte de Macri porque él ganó en la Capital con el sistema actual y ahora propone modificarlo.


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