5 de junio 2018 - 00:00

Con impulso de la Argentina, la OEA trata hoy la posible suspensión de Venezuela

Iniciativa conjunta con EE.UU., Brasil, México, Canadá, Chile y Perú. Caracas se burló y recordó que ya había empezado el trámite para su salida.

INSPIRADOR. Mike Pompeo, el halcón que está a cargo del Departamento de Estado norteamericano, ha sido un firme impulsor de la aplicación de la Carta Democrática de la OEA a Venezuela.
INSPIRADOR. Mike Pompeo, el halcón que está a cargo del Departamento de Estado norteamericano, ha sido un firme impulsor de la aplicación de la Carta Democrática de la OEA a Venezuela.
Washington - Siete países americanos plantearon ayer el inicio del procedimiento para suspender a Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA) por ruptura del orden democrático, según un documento que se debatirá en la 48ª Asamblea General del organismo en Washington.

El texto presentado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Estados Unidos, México y Perú, que se espera sea votado hoy mismo en el pleno, fue rechazado por Venezuela como "un acto injerencista".

El canciller argentino, Jorge Faurie, participó ayer de la primera sesión plenaria de la Asamblea. En su discurso reclamó la aplicación de la Carta Democrática Interamericana al régimen de Nicolás Maduro.

En su intervención, el ministro de Relaciones Exteriores dijo que la crisis política en Venezuela supone "una amenaza para la estabilidad y seguridad regional". "Los países de la región no podemos ser indiferentes frente al sufrimiento de un pueblo hermano y debemos redoblar los esfuerzos para hacer frente a esta dramática situación", añadió.

"La OEA no puede dejar de abordar la grave crisis que atraviesa Venezuela, tanto político-institucional como humanitaria", señaló el canciller argentino, quien consideró que "frente a la ruptura del orden democrático, la OEA tiene un instrumento bien claro: la Carta Democrática Interamericana".

El "Proyecto de resolución sobre la situación en Venezuela", presentado por esas siete delegaciones, propone aplicar los mecanismos previstos en la Carta Democrática Interamericana cuando se produzca una "alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático" de un Estado miembro.

El punto 10 de este proyecto pide específicamente aplicar lo estipulado en los artículos 20 y 21 de la Carta para "promover la normalización de la institucionalidad democrática". Estos mecanismos van desde gestiones diplomáticas hasta la eventual convocatoria a una Asamblea General Extraordinaria que, por dos tercios de votos, puede tomar la decisión de suspender al Estado miembro de su participación en el foro regional.

La reacción venezolana no se hizo esperar. En una conferencia de prensa, el canciller de ese país, Jorge Arreaza, denostó el "cartel que se ha organizado contra Venezuela" y dijo que esta resolución es una más de las cosas que hace el "sicario general de la OEA", en alusión al secretario general Luis Almagro, duro crítico del Gobierno de Maduro.

"Lo interpretamos como un acto injerencista", dijo y consideró esta "movida" de la OEA como una acción "desesperada".

"¿Cómo nos van a suspender si ya nos fuimos?", se preguntó, al recordar que en abril de 2017 Venezuela solicitó su salida de la OEA, un proceso que se concretará en dos años. "Nosotros ya nos fuimos", insistió.

Para aprobar hoy la resolución, será necesario el voto de una mayoría simple, esto es, 18 votos. La OEA cuenta 35 miembros, aunque sólo 34 están activos puesto que Cuba no participa.

El deterioro de la situación de derechos humanos y civiles en Venezuela ya fue protagonista de las discusiones de las dos últimas Asambleas Generales -en Cancún el año pasado y en Santo Domingo en 2016- pero nunca como parte del temario oficial.

Venezuela, que aceptó la moción "bajo protesto", asiste a la cita a pesar de que anunció en abril de 2017 su retirada. Como el proceso de salida tomará dos años, en ese lapso Caracas aún deberá cumplir sus obligaciones.

Estados Unidos y el Grupo de Lima, un bloque crítico con el Gobierno de Maduro que está integrado por Canadá y trece países latinoamericanos, desconocieron el resultado de las elecciones del 20 de mayo, en las que Maduro ganó un segundo mandato hasta 2025, por considerar que no ofrecieron garantías para ser "justas y libres".

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, pidió la suspensión de Venezuela de la OEA y urgió a los estados miembros a seguir presionando "al régimen" de Maduro "hasta que emprenda las medidas necesarias para regresar a una democracia genuina".

"Esa suspensión no es un objetivo en sí mismo, pero demostraría que la OEA respalda sus palabras con acciones y envía una poderosa señal al régimen de Maduro, de que sólo las elecciones reales le permitirán a su Gobierno ser incluido en la familia de las naciones", dijo.

Agencias AFP y DPA,


y Ámbito Financiero

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