16 de junio 2009 - 00:16

Con las horas contadas

Carlos Ischia saluda como despidiéndose. La derrota ante Racing aceleró los tiempos, y los dirigentes quieren que se vaya ya.
Carlos Ischia saluda como despidiéndose. La derrota ante Racing aceleró los tiempos, y los dirigentes quieren que se vaya ya.
Los días de Carlos Ischia como director técnico de Boca se van acabando y en las próximas horas puede quedar sellado su destino. En una reunión de comisión directiva se va a tratar la situación del técnico, y la idea mayoritaria es que se vaya ya mismo y no dirija el domingo ante Gimnasia en la Bombonera.

El técnico reclama una deuda por los premios del Apertura y de la Copa Libertadores, y en tesorería están juntando dinero para pagarle y que se vaya. El entrenador dirigirá hoy, seguramente, la última práctica ya que un allegado a Boca informó anoche que se iban a presentar en el entrenamiento de hoy con los cheques para intentar convencerlo que se vaya. Interinamente lo reemplazaría Abel Alves, y su ida aceleraría las gestiones con Alfio Basile.

Otro que no seguiría es Fabián Vargas, quien espera una respuesta de los dirigentes a su pedido. Vargas se siente «dolido y maltratado» por la comisión directiva que, al parecer, no quiere pagar los 750 mil dólares que cuesta su pase.

«Por el momento no hubo ningún contacto», dijo el colombiano, al tiempo que agregó que «se me faltó el respeto, cuando yo siempre fui respetuoso del club y sus autoridades», señaló el volante, cuyo contrato se vence dentro de 15 días. Asimismo, admitió sentirse muy mal por los dichos del dirigente Marcelo London, quien dejó entrever que el club lo dejaría ir. «Esperaba otra cosa, no era la manera», sentenció Vargas, y agregó: «No puedo seguir esperando porque debo resolver mi futuro y el de mi familia».

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