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Congreso suspende "feria" de otoño sólo para Aníbal F.
• Ni el Bicentenario logró despertar a legisladores
El vacío de los recintos sólo se llenará esta semana cuando Aníbal Fernández informe al Senado sobre la marcha del Gobierno. Después, la agenda es una incógnita.
La decepción en el Congreso, entonces, es doble. Llamó la atención que durante la semana de festejos por los 200 años de la Revolución de Mayo no hubiera ningún movimiento en el palacio. Más cuando se trata del poder que representa directamente la voluntad popular y que, hasta ediliciamente, fue protagonista de muchos de los hechos más importantes que sucedieron en el último siglo.
Y no es que hayan faltado intenciones. El Senado tuvo una sesión especial antes de la semana de festejos; y Diputados, después. En ambos casos, fue una larga colección de discursos, muchas veces tediosos.
Pero se suponía que los festejos en el palacio excederían a esas sesiones especiales. De hecho, se creó la Bicameral de Conmemoración de los Bicentenarios de la Revolución de Mayo y de la Declaración de la Independencia. No se conoce que esa comisión, a la que el Senado aportó sus nombres, pero que en el sitio web de Diputados no figura siquiera con autoridades designadas, haya organizado algún evento en especial.
Deberían ser seis senadores y seis diputados, con oficinas y teléfonos asignados, que podrían haber decidido abrir las puertas del Palacio del Congreso al público, organizar sesiones abiertas en esos días para conmemorar las primeras reuniones de un parlamento en la Argentina o hasta celebrar en Asamblea Legislativa junto con los siete presidentes que visitaron el país por esos días.
Nada de eso se vio; incluso cuando hace un año se anunció un plan de restauración de los salones emblemáticos del Congreso (como el Azul debajo de la cúpula que quedó deteriorado después de la pasión de Daniel Scioli por dar conciertos o premiar personalidades en ese lugar) para ponerlos en funcionamiento en el marco del festejo del Bicentenario. Por lo menos, eso se dijo por entonces desde las dos cámaras.
El propósito existía: «La comisión creada por el ar-tículo precedente tendrá a su cargo la planificación, ejecución y gestión de todas las actividades que se determinen en el ámbito del Congreso de la Nación, para la conmemoración de esos acontecimientos históricos, así como la coordinación con el Poder Ejecutivo Nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las organizaciones e instituciones de carácter público o privado, respecto de las actividades que éstos realicen en sus ámbitos con el mismo objeto», dice la resolución del Senado. Ahora, por lo menos, tendrán seis años, para organizar el Bicentenario, pero de la Independencia.

