• FALLO PUEDE SUMAR 7 INTEGRANTES MÁS A LA ACTUAL COMPOSICIÓN DEL ÓRGANO DE SELECCIÓN Y REMOCIÓN DE JUECES Cámara Contencioso Administrativo Federal elevará caso contra la actual composición. Lorenzetti presidente: clave para Carrió.
El Consejo de la Magistratura está a un paso de cambiar su actual configuración con la que ha funcionado en los últimos diez años, lo que modificará el esquema de poder al interior del Poder Judicial con réplicas de impacto político. Apenas se retome la actividad luego de la feria, la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo elevará a la Corte Suprema de Justicia un caso en el que se definirá la integración de 7 nuevos miembros al órgano de selección y remoción de jueces, lo que dejará a la presidencia del cuerpo en manos del titular del máximo tribunal, y sumará además un académico, dos abogados, un juez y dos representantes del Congreso. El reparto de cargos podría beneficiar a todos menos al Gobierno que también aguarda definiciones judiciales clave en la actual composición. El fallo puede llegar para fortalecer la posición de Ricardo Lorenzetti en medio del fuego a discreción que prepara sobre él la aliada de Cambiemos, Elisa Carrió.
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El 19 de noviembre de 2015, a días de que el kirchnerismo dejara el poder, la Sala II de la Cámara Contencioso Administrativo Federal declaró inconstitucional la reforma del Consejo de la Magistratura que había sido impulsada por Cristina de Kirchner cuando era senadora, a través de una ley que redujo de 20 a 13 sus miembros. El tribunal consideró que había un desequilibrio entre los distintos estamentos, que le daba una preeminencia a los representantes políticos por sobre los abogados y los jueces. Ordenó, de inmediato, regresar a la antigua integración de 20 miembros, con la presidencia del cuerpo en manos del titular de la Corte. La última movida del Gobierno K fue apelar esa decisión, los primeros días de diciembre de 2015. Apenas Cambiemos asumió, el Poder Ejecutivo no retiró la apelación pero en su lugar pidió la suspensión de los plazos procesales, con lo que la causa quedó en un limbo a lo largo de un año. La última semana de diciembre, la Sala II -integrada por María Claudia Caputi, Luis María Márquez y José Luis López Castiñeira- decidió dejar sin efecto esa suspensión y tomar el caso para decidir si eleva o no el recurso extraordinario que había planteado en su momento el Poder Ejecutivo.
Los posibles escenarios a partir de febrero son dos: el más probable es que la Sala eleve -sin más trámite- la apelación para que la Corte tenga la última palabra sobre la constitucionalidad de la reforma del Consejo que redujo 7 miembros de su integración. Pero si no lo concede, su fallo que ordena volver al régimen de 20 miembros se volverá inmediatamente operativo, lo que trastocará de un plumazo el actual esquema de fuerzas. La causa llegaría a la Corte en un momento crucial porque si ratifica ese fallo forzará un cambio de paradigma dentro del órgano clave donde el Gobierno estaba a un voto de lograr la mayoría especial necesaria para tomar las principales decisiones.
De los actuales miembros (13), el nuevo esquema estaría compuesto por cuatro jueces (se agregaría uno más), cuatro abogados (se sumarían dos, uno por el interior del país y otro en representación del CPACF), cuatro diputados (dos por la mayoría, uno por la primera minoría y la novedad es que se integra uno por la segunda), cuatro senadores (dos por la mayoría, uno por la primera minoría y también uno por la segunda minoría), dos académicos (suma uno), un representante del Poder Ejecutivo y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, que encabeza también el Consejo, que hasta 2019 sería -en este escenario- Lorenzetti, bajo presión por parte del Ejecutivo y en difícil equilibrio interno. La presea del Consejo significaría un salvataje ante cualquier negociación.
En el estamento político, por el lado de los Diputados, la nueva vacante correspondería por la distribución de los bloques al Frente Renovador, con lo que Sergio Massa podría hacer pie en el Consejo. En el Senado, la segunda minoría recalaría en manos del Peronismo Federal. Por los abogados del interior, asumiría César Grau, que perdió la elección con Miguel Piedecasas, el actual vice. Por los representantes del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal debería ingresar Alejandra Gacía, una letrada radical de muy buena relación con Juan Manuel Olmos, integrante del Consejo de la Magistratura porteño. La jueza de Chaco, Zunilda Niremperger (célebre por haber llevado adelante causas importantes por narcotráfico) asumiría por el estamento de los magistrados, en el lugar correspondiente a la lista Bordó. Estos cambios generarían una reconfiguración del Consejo, que sólo podría ser obturada por una negociación entre la Casa Rosada y la Corte que dejará stand by el fallo de inconstitucionalidad, o que lo revirtiera.
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