Corte: los fiscales ya deben empezar a pagar Ganancias

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La Corte Suprema respondió ayer el pedido de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, para que en una reunión conjunta se acordaran los criterios de aplicación del Impuesto a las Gananancias a los salarios de judiciales y fiscales recordándole que nada tienen que decidir en común los dos organismos y que, en realidad, los fiscales deberían haber comenzado a pagar Ganancias desde 1994. El mismo criterio le aplicaron a la Defensoría General que preside Stella Maris Martínez.

El comunicado con el que la administración de la Corte le respondió al subdirector general de administración de la Procuración, Jorge Daniel Domanico, que había pedido por instrucción de Gils Carbó la reunión para "examinar de manera conjunta" cómo proceder a la implementación del tributo, dando por hecho que la acordada de la Corte también comprendía a los fiscales, actuó ayer como un misil que hizo estallar a a los fiscales.

Todo comenzó cuando Cristina de Kirchner anunció ante la Asamblea Legislativa su nuevo paquete de reforma judicial que incluye la eliminación de la exención al Impuesto a las Ganancias que hoy beneficia a jueces, funcionarios judiciales y fiscales.

Quedó claro enseguida que esa reforma en Ganancias no llegaría por ley, algo que ya se votó en 1996, sino por una negociación con la Corte que ese año emitió una acordada que impidió que los salarios judiciales quedaran alcanzados por el tributo, como sí les sucedió a diputados y senadores.

En medio de esos cabildeos apareció una situación incómoda para la Procuración: la oposición comenzó a recordarle a Gils Carbó que con una mera resolución suya los fiscales podrían comenzar a tributar Ganancias, tal como pidió Cristina de Kirchner.

La procuradora general siguió otra estrategia: le pidió a la Corte una reunión para avanzar en la negociación de un esquema para dar marcha atrás con la acordada que mantuvo en 1996 la exención al impuesto.

En medio de sus propias negociaciones y rechazando cualquier apuro que se pareciera a las pretensiones oficiales ayer le respondió a Gils Carbó con una nota donde le recuerda: "La Corte Suprema de Justicia de la Nación trató este tema durante todo el año 2012, en sus acuerdos de ministros y se efectuaron consultas a los tribunales superiores de provincias que adhirieron expresamente a la acordada 20/96, a numerosos jueces, juezas, funcionarios, asociaciones, y representantes gremiales de los empleados judiciales. Estos análisis continúan durante este año".

La Corte le dijo claramente a la procuradora general que nada tienen que ver los fiscales con los jueces en esta puja impositiva: "Por esta razón, y sin abrir juicio sobre el alcance de la equiparación establecida por el art. 12 de la ley 24.946 ni la extensión de las atribuciones de Gobierno reconocidas a los titulares del Ministerio Público, entendemos que, desde el año 1994, no existe ningún impedimento para que el Ministerio Público actúe como agente de retención del impuesto a las Ganancias, sino que es su obligación hacerlo".

La Corte, entonces le dijo claramente a Gils Carbó que se preocupe por la situación del Ministerio Público sin mirar hacia el máximo tribunal: "La cuestión del pago del Impuesto a las Ganancias está regulada en el ámbito del Poder Judicial por la referida acordada dictada por esta Corte, que carecía -y carece- de atribuciones para tomar cualquier clase de decisiones sobre la situación salarial o impositiva de los integrantes de otros poderes, por lo que aquella declaración resulta inaplicable a los ministerios públicos".

Anoche Gils Carbó anunció que hoy dará mañana una "respuesta institucional" al pronunciamiento de la Corte, pero adelantó: "En el Ministerio Público por ley todos los miembros deben tener las mismas remuneraciones y régimen previsional y tributario, por lo tanto, al tomar noticia de que se estaban reuniendo para tratar de implementar el régimen de Ganancias, pedimos participar de esa mesa de diálogo, nada más". Y explicó que fue el "sector contable" de su organismo el que "pidio participar de las reuniones que se hicieron, para determinar cómo se iba a aplicar el impuesto".

Lo cierto es que más allá de la pelea, quen la Corte amenaza con demorarse, en la Procuración aún no se define cómo será la implementación de la derogación de la exención al Impuesto a las Ganancias, aunque los fiscales ya comenzaron a protestar por la poda en los salarios que se avecina.

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