23 de mayo 2014 - 00:00

Cosecha complicada

Cosecha complicada
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La campaña 2013/2014 está retardando su cierre en la zona debido a que el clima no permite levantar la cosecha. Las cosechadoras están paradas desde el 15 de abril. Apenas se cosechó el 18% de la superficie de soja y el 16% de la superficie de maíz, de acuerdo con información relevada por la Bolsa de Cereales de Bs. As.

Este retraso tiene consecuencias en varios frentes. Ante el riesgo de que la soja madura comience a perder grano por dehiscencia de las vainas, los productores no pueden esperar. Cuando el clima permite cosechar se produce un pico de demanda de cosechadoras y de fletes. Se produce un "cuello de botella" en los puertos que no dan abasto para las descargas, con el consecuente retraso para que los camiones regresen a los campos por más grano.

Hay mucho apuro por parte de los productores para vender grano ya que se deben cancelar créditos asumidos por la compra de agroquímicos y semillas con vencimiento a cosecha, además de cubrir los sobregiros en cuenta corriente que se generaron por el retraso en las ventas de grano. La situación financiera es complicada.

De cara a la nueva campaña, los productores planifican las futuras siembras y ya están negociando arriendos que apuntan a bajar el precio en quintales de soja, a lograr una mayor proporción de pagos a cosecha o bien a combinar adelantos a cuenta de un porcentaje de rinde.

Los resultados proyectados para siembras por administración en campo propio para los rangos de rinde expuestos muestran al maíz y al trigo por delante de la soja de 1ª. En el caso del trigo, dado que se sale de un muy buen año en cuanto a rindes, es posible que su superficie aumente a expensas de la cebada. El problema con el trigo está en la comercialización, ya que las políticas apuntan a regular la exportación para lograr acumulación de inventarios. En consecuencia, no se genera competencia con la exportación, los molinos compran con cuentagotas, y a precios que usualmente están por debajo de la paridad de exportación. Sólo se logran mejoras en los precios en lotes de mayor calidad panadera.

El rinde de indiferencia en trigo para cubrir costos totales en campo propio es de 32 qq/ha; en soja de 1ª es de 20 qq/ha, en girasol de 19 qq/ha y en maíz de 54 qq/ha.

En campo arrendado los rindes de indiferencia son más altos, del orden de 41 qq/ha en trigo, 26 qq/ha en soja de primera, 24 qq/ha en girasol y 66 qq/ha en maíz. Los resultados proyectados son muy ajustados.

En momentos en que se necesitan divisas para el país, urge un cambio en las políticas de exportación de los cereales. Las decisiones de siembra ya se están tomando. Si se decidiera la liberación de exportaciones, la superficie de trigo podría aumentar de forma importante en la principal zona productora. En sólo siete meses, que es lo que falta para la cosecha, se contaría con un ingreso importante de divisas en un momento del año en que no abundan. Corre el tiempo de descuento.

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