18 de febrero 2015 - 00:00

Creado para la emergencia

París - El artículo 49-3 de la Constitución francesa, al que el Ejecutivo socialista recurrió ayer para aprobar su proyecto de ley de liberalización económica, es una medida que suspende el debate parlamentario y abre un plazo de 24 horas en el que los diputados pueden solicitar una moción de censura.

De acuerdo con la carta magna, el proyecto, en este caso la "Ley Macron", se considerará aprobado a menos que se vote una moción de censura. Sólo se tendrán en cuenta los votos favorables a la moción, y ésta sólo puede ser aprobada por la mayoría absoluta de los miembros que componen la Asamblea.

Esa condición se justifica para evitar que una mayoría simple, ligada a abstenciones masivas, permita derrocar al Ejecutivo en vigor, como sucedía en las Repúblicas precedentes.

Si no se presenta ninguna moción o si ésta no se aprueba, es adoptado el proyecto en cuestión, pero si la moción recoge la mayoría de los votos de los miembros del hemiciclo, el primer ministro, en este caso Manuel Valls, deberá presenta la dimisión de su Gobierno.

Agencia EFE

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