18 de noviembre 2010 - 00:00

Crece otra vez el delito en Nueva York y llaman de urgencia a Giuliani

Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, impuso la seguridad como una marca de su gestión. El retorno del delito a la ciudad y a su estado obliga a las actuales autoridades a convocarlo como asesor.
Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, impuso la seguridad como una marca de su gestión. El retorno del delito a la ciudad y a su estado obliga a las actuales autoridades a convocarlo como asesor.
Nueva York - Con un aumento significativo en casi todos los rubros del delito, la ciudad de Nueva York quebró este año una tendencia a la baja que venía evidenciando desde la primera mitad de la década del 90. En cuanto a homicidios, el aspecto más sensible en las estadísticas de inseguridad, hacia la primera semana de noviembre se habían registrado 459 desde comienzos de año, lo que representa un salto del 15% con respecto a los 399 de similar período de 2009.

Ante esta tendencia, el electo gobernador del estado de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, decidió convocar a su gestión al ex alcalde de la ciudad Rudolph Giuliani, un republicano centrista, ícono de la lucha contra la delincuencia tras haber logrado mejorar los índices de la seguridad en los 90.

Los aumentos abarcan todos los tipos de delitos, en diferentes porcentajes. Mientras en 2009 hubo 1.109 violaciones en el ciclo enero-octubre, en 2010 la cifra creció hasta 1.173 (un 15% más). También subió la cantidad de robos con violencia (de 15.570 a 16.389, un 5,3%), y los hurtos o robos menos graves (de 14.510 a 14.555, un 0,3%), según datos del Departamento de Policía de Nueva York. En suma, los delitos crecieron, en promedio, un 6,8%.

La ciudad más importante de Estados Unidos había visto descender abruptamente los indicadores de inseguridad desde la gestión Giuliani (1993-2001), quien aplicó la estrategia de «tolerancia cero», que demostró efectividad, a la vez que generó denuncias por graves abusos policiales.

El período de Giuliani (que saltó a la fama por sus éxitos como fiscal) coincidió casi en su totalidad con el ciclo de Bill Clinton en la Casa Blanca, que estuvo marcado por un sostenido crecimiento de la economía y políticas de integración de la comunidad negra.

El quiebre en la tendencia en cuanto a inseguridad de este año coincide con la sostenida crisis económica que se disparó en 2008, y que mantiene índices de desocupación del orden del 10%, porcentaje que llega a duplicarse en algunos segmentos de las comunidades negra e hispana.

Los asesinatos en Nueva York se mantuvieron en los últimos años en cifras cercanas a seis por cada 100.000 habitantes, similar al de países como la Argentina o Uruguay. El año pasado, los homicidios habían tocado el piso de 472, un número tan bajo para los niveles históricos que, según Paul Browne, ex comisionado de la Policía, terminó «jugando en contra» de las autoridades, al alimentar la sensación de aumento de la inseguridad, indicó el diario gratuito neoyorquino Metro.

Mayor inseguridad

Con porcentajes del orden del 40% y del 25%, respectivamente, sobre el total de homicidios de la ciudad, Brooklyn y The Bronx son los dos distritos más inseguros de los cinco que componen la urbe, junto con Queens, Manhattan y State Island. En ambos, casi se duplica la media de asesinatos en la ciudad cada 100.000 habitantes.

En cuanto a las víctimas de los homicidios, el 61% son negros; el 27%, hispanos; el 8%, blancos; el y 3%, asiáticos, según una estadística oficial citada en la página web de The New York Times. Porcentajes casi idénticos coinciden con los autores de los asesinatos.

No obstante, Nueva York sigue siendo una ciudad mucho más segura de lo que fue en los 70, 80 y 90. La cantidad de homicidios es aún un 17% más baja que la de 2001 y un 73% menor que la de 1993, cuando fue electo Giuliani.

Este republicano, que combina la defensa de la «mano dura» contra el crimen con posturas liberales en lo social y una vida privada nada conservadora, llegó a ser precandidato presidencial. A la imagen ganada por el descenso del delito Giuliani le sumó luego su activa respuesta ante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El demócrata Cuomo, ex fiscal general de Nueva York, había sido criticado por formar un equipo de seguridad «débil», por lo que procuró dar un golpe de efecto al designar a Giuliani y a otras personalidades en el Comité de Transición para la Seguridad Pública.

Con el delito ocupando crecientes páginas de los diarios, el Departamento de Policía de Nueva York anunció nuevas medidas, como el escaneo del iris de los detenidos, una iniciativa que quiere ampliar a toda la ciudad en diciembre.

«Es un procedimiento no autorizado por los estatutos y de legalidad cuestionable en el mejor de los casos», aseguró ayer el abogado de Legal Aid Society Steven Banks a The New York Times.

Con esta iniciativa, que se ha empezado a aplicar esta semana, la Policía neoyorquina pretende fundamentalmente evitar la fuga de detenidos una vez que llegan a los tribunales.

Ámbito Financiero y agencia EFE

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