Casi la mitad (47%) fue de inversores minoristas, con compras de hasta u$s10.000.
Federico Sturzenegger
La demanda de dólares se ubicó en julio en los niveles más elevados desde enero del año pasado. Así lo afirmó el Banco Central al divulgar el Informe de Balance Cambiario, donde precisó que casi un millón de clientes, 983.485 para ser más preciso, un 26% más que en junio, adquirieron u$s3.005 millones. De este monto, la mayor parte fue adquirida por los inversores minoristas, ya que las compras por hasta u$s10.000 representaron el 47%. Luego, aquellas que se ubican entre este monto y los u$s50.000 alcanzaron al 20%. Luego, otro 20% representaron las adquisiciones entre u$s50.000 y u$s500.000, mientras que el 13% restante fue para los montos superiores.
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La entidad que lidera Federico Sturzenegger destacó que la compra de dólares del sector privado creció un 31% a u$s1.243 millones, mientras que las ventas del sector público treparon un 96,2% a u$s1.692 millones. Por su parte, los bancos y otras entidades vendieron u$s246 millones, mientras que el BCRA compró u$s696 millones. El volumen operado en el MULC tocó un nuevo máximo histórico, al totalizar u$s42.282 millones (+40% interanual). La suba estuvo explicada "por las operaciones concertadas entre las entidades y sus clientes, y en menor medida, por la operatoria entre entidades, parcialmente compensadas por el descenso de las operaciones entre las entidades y el BCRA", explicó. En el mes, las reservas internacionales cayeron u$s980 millones a u$s47.014 millones.
Las operaciones de cuenta corriente arrojaron un déficit de u$s1.427 millones debido a los egresos netos de las cuentas servicios (u$s970 millones) e ingreso primario (u$s789 millones), aunque se vio compensada por los ingresos netos de las cuentas bienes (u$s302 millones), por los cobros de exportaciones por u$s 5.087 millones (+11% interanual) y pagos de importaciones por u$s 4.785 millones (+8%).
Letes
En tanto, la cuenta capital y financiera del sector público y del BCRA registró un superávit de u$s584 millones por los ingresos del Tesoro, ante las colocaciones de Letes (u$s1.925 millones) y las liquidaciones de gobiernos locales de préstamos financieros (u$s 600 millones). Dichos ingresos fueron compensados por las salidas de fondos destinadas al pago de Letes (u$s1.650 millones) y la cancelación de préstamos netos con organismos internacionales (u$s268 millones).
A su vez, la del sector privado no financiero anotó egresos netos por u$s1.096 millones, registrando una reversión de unos u$s1.700 millones respecto a lo observado en julio de 2016. El cambio de signo en los flujos se explicó principalmente por el incremento en las compras netas de activos externos de residentes y la disminución en los ingresos de préstamos financieros, parcialmente compensados por la reversión de la operatoria de títulos valores en el mercado secundario.
Por otra parte, las operaciones de capital y financieras del sector financiero resultaron en egresos netos por u$s17 millones, explicados por el uso de fondos para la suscripción primaria de títulos valores por u$s412 millones, que fueron compensados por los ingresos de deuda por u$s 236 millones y la disminución de los activos externos líquidos de las entidades que conforman la posición general de cambios por u$s159 millones.
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