19 de septiembre 2008 - 00:00

Crisis alimentaria en Cuba

La Habana (DPA, AFP) -Los próximos seis meses serán para Cuba «duros» en materia de alimentación debido a los estragos causados por los huracanes Gustav e Ike en prácticamente toda la isla, admitió ayer el viceministro de Agricultura, Alcides López, quien, sin embargo, aseguró que «ningún cubano se va a morir de hambre».

«Nos quedan seis meses duros», dijo López al presentar un informe «muy preliminar» de los daños provocados por los huracanes que, indicó, afectaron a 30% de los cultivos del país. A pesar de la complicada situación, López anunció que el Ministerio de Agricultura ya tiene una «estrategia» en marcha de 85 puntos para « combatirla» y recuperar los cultivos. «Ningún cubano se va a morir de hambre ni va a quedar desamparado», sostuvo.

Expertos independientes habían alertado en los últimos días de una situación «verdaderamente difícil» en cuanto al aprovisionamiento alimentario para los próximos seis meses en la isla. El país, debido a su baja producción nacional, se ve obligado a importar hasta 85% de lo que consume, en una coyuntura cada vez más negativa debido a la constante alza de los precios de los alimentos en el mercado internacional.

Según dijo ayer López, a partirde febrero o marzo «la situación debería cambiar», y señaló como «ventaja» la coincidencia de esta temporada «dura» con la etapa de frío en Cuba, que es la «mejor» época para el cultivo de vegetales.

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