15 de noviembre 2016 - 00:00

Crisis para Trump: conmociona a EE.UU. la designación de un nacionalista blanco

Fue nombrado estratega jefe de la Casa Blanca, en un plano de igualdad con el jefe de Gabinete. El clamor es unánime entre musulmanes, judíos, defensores de los derechos civiles, demócratas y hasta republicanos.

INFLUYENTE. Steve Bannon sale de un ascensor en la Trump Tower en Nueva York. Con él, la derecha xenófoba llega al más alto nivel del Gobierno en Estados Unidos.
INFLUYENTE. Steve Bannon sale de un ascensor en la Trump Tower en Nueva York. Con él, la derecha xenófoba llega al más alto nivel del Gobierno en Estados Unidos.
Washington - El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, recibió ayer duras críticas de demócratas, grupos de derechos civiles y hasta de sus correligionarios republicanos, que dijeron que el nombramiento del ultraderechista Steve Bannon como estratega jefe llevará al movimiento supremacista nacionalista blanco al más alto nivel de la Casa Blanca.

La designación el domingo como jefe de Gabinete de Reince Priebus, presidente del Comité Nacional republicano y amigo del presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, buscó mejorar el tenso vínculo de Trump con la dirigencia de su propio partido. Pero el electo también sumó a sus filas como asesor estratega y principal a Bannon, un feroz crítico de Ryan, que lideró la conversión del sitio de internet Breitbart News en un foro de la derecha alternativa ("alt-right"), una imprecisa amalgama de neonazis, supremacistas blancos y antisemitas en internet.

Bannon y Priebus son "líderes altamente calificados" que trabajarán "como iguales para transformar al Gobierno federal", señaló Trump en un comunicado, poniendo en pie de igualdad a su polémico aliado con el poderoso jefe de Gabinete.

Los demócratas mostraron su irritación por la elección de Bannon, al que calificaron como un promotor del racismo y la misoginia apoyado por el grupo supremacista blanco Ku Klux Klan.

"Es fácil ver por qué el KKK considera a Trump como su paladín cuando nombra como su asesor principal a uno de los mayores defensores de los temas y la retórica supremacista blanca", señaló en un comunicado Adam Jentleson, portavoz del líder demócrata en el Senado, Harry Reid.

Para la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, "llevar a Steve Bannon a la Casa Blanca es una señal alarmante de que Trump sigue comprometido con la visión de odio y división que definió su campaña".

"No se puede edulcorar la realidad: un nacionalista blanco fue nombrado estratega jefe del Gobierno Trump", agregó Pelosi.

John Weaver, estratega republicano de la campaña de primarias del gobernador de Ohio, John Kasich, lanzó un contundente aviso en su cuenta de Twitter: "La extrema derecha racista y sexista está representada a pocos pasos del Despacho Oval. Estate muy alerta, Estados Unidos".

Las comunidades judía y musulmana en Estados Unidos también hicieron sentir sus voces.

"Es una decisión que hace de los llamamientos a la unidad una tomadura de pelo", afirmó el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas.

El nombramiento "envía el inquietante mensaje de que las teorías conspiratorias antimusulmanas y la ideología nacionalista blanca serán bienvenidas en la Casa Blanca", señaló Nihad Awad, director ejecutivo del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses.

"Bannon debe irse si Trump quiere de verdad ser el presidente de todos", afirmó, por su parte, la judía Liga Antidifamación.

En tanto, el Southern Poverty Law Centre, una organización de derechos civiles sin fines de lucro que rastrea los grupos extremistas en Estados Unidos -y conocido por sus victorias en los tribunales contra grupos supremacistas blancos- criticó el nombramiento. "Trump debería anular ese nombramiento. En su discurso de victoria, dijo que pretendía ser presidente de 'todos los estadounidenses'. Bannon debería irse", indicó.

Pero la vocera de Trump, Kellyanne Conway, defendió a Bannon al afirmar que "quien lo critica debería mirar su currículum". "Bannon es un estratega brillante, y con Reince Priebus está haciendo sacrificios enormes para servir al presidente", añadió.

En entrevistas televisivas matinales el lunes, el propio Priebus salió a defender a Bannon como un exoficial naval inteligente y educado, al tiempo que afirmó que no fue testigo de las visiones extremistas o racistas que le achacan sus críticos.

"Fue una fuerza positiiva en la campaña", señaló Priebus en Fox News, agregando que estuvieron de acuerdo "en casi todo" en lo referente al asesoramiento del ahora presidente electo.

En tanto, también los partidarios de línea dura del magnate, que contaban con que mantendría su promesa de campaña de que "vaciaría la ciénaga" de personajes tradicionales de Washington, podrían decepcionarse con la elección de Priebus como jefe de Gabinete, guardián y responsable de la agenda del mandatario.

Desde su triunfo, Trump pretendió mostrar la supuesta moderación de algunas de sus principales promesas de campaña. Por caso, redujo de once millones a "dos o tres millones" con supuestos antecedentes criminales la cantidad de inmigrantes ilegales que serán deportados.

Agencias Reuters, ANSA, EFE y DPA

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