13 de abril 2010 - 00:00

Cristina arma su triple duelo: primarias, operaciones y caja

Mario Das Neves, Mauricio Macri, Alberto R. Saá, Cristina de Kirchner
Mario Das Neves, Mauricio Macri, Alberto R. Saá, Cristina de Kirchner
El único antecedente se remonta al 5 de agosto de 2009. Hervía la derrota del 28-J cuando Cristina de Kirchner abrió su despacho a Mario Das Neves, un antiguo aliado patagónico que, bajo el fuego ácido de la guerra gaucha, rompió su empatía con el matrimonio K.

No hubo un segundo de tregua. La anfitriona tenía, atragantada, su bronca con el visitante y lo cruzó apenas lo saludó. Los ministros Aníbal Fernández y Florencio Randazzo fueron los únicos testigos. Densa y cortante, la reunión terminó entre gritos y reproches.

Este jueves, la película podría repetirse en Olivos pero multiplicada. Al mediodía, rodeada de sus ministros-pero, en principio, sin su esposo-, la Presidente espera al chubutense Das Neves, al jefe de Gobierno Mauricio Macri y al puntano Alberto Rodríguez Saá.

En la última escala de la ronda con gobernadores -que comenzó el 29 de marzo con «amigos»-, Cristina de Kirchner tendrá un triple duelo que, como un clásico futbolero, levantó temperatura en la previa y aparece, a pesar de las confirmaciones, supeditado a antojos y pretensiones.

La semana pasada, antes de iniciar su gira por EE.UU., la Presidente recibió un informe de Oscar Parrilli con la aceptación de la invitación por parte de Das Neves, Macri y Rodríguez Saá aunque, en paralelo, quedaron flotando algunos pedidos.

El puntano, por caso, reclamó un «diálogo de agenda abierta» y pidió que sea mano a mano; una cita a solas. En Gobierno, anoche, insistían que la convocatoria no es individual porque el primer encuentro fue con 17 mandatarios y el segundo con cuatro.

Deuda

Así y todo, Rodríguez Saá tiene previsto asistir. Lo mismo ocurre con Das Neves, que, apenas le cursaron el ofrecimiento, advirtió que antes la Casa Rosada debía cancelar una deuda con la provincia que cuantifica en 300 millones de pesos «por manejos discrecionales».

Anoche, el chubutense aterrizó en Buenos Aires luego de anunciar que desdoblará la elección de gobernador de la de presidente y confirmó que, «en un 90%», está decidido a aparecerse por Olivos el jueves al mediodía para almorzar con Cristina de Kirchner.

Macri fue el menos pretencioso. Apenas le llegó el convite aceptó y no puso condiciones. En Gobierno esperan que, el jueves, frente a frente, el jefe porteño sea «el menos agresivo» de los tres invitados. Huele, a priori, casi como una provocación.

Hasta ahora, en los dos encuentros pasados -con «amigos» y «neutros»-, el único entrevero que tuvo la Presidente fue con Hermes Binner. El santafesino reclamó fondos y acusó al peronismo K de bloquearlo, con lo que generó una reacción de Cristina de Kirchner.

A Binner, la mandataria lo recibió con un informe minucioso sobre los fondos y aportes hechos por el Gobierno nacional a Santa Fe. Carpetas similares tendrá, el jueves, Cristina de Kirchner sobre los tres visitantes, aunque éstos denuncian que son «discriminados».

Los huéspedes, a su vez, se preparan para contraatacar. De manera compartida, repetirán reclamos sobre el reparto «desigual» de fondos -los tres se cuentan, afirman, entre los perjudicados- y la defensa del pedido de coparticipación el impuesto al cheque.

Pero lo más candente se espera para cuando cada uno enfoque sus propias urgencias. Macri, según confían a su lado, reeditará el viejo reproche sobre la Policía, pero con el condimento de que sectores K atentan contra el desempeño de la Policía Metropolitana.

Podría, incluso, deslizar alguna queja sobre «operaciones judiciales». Se trata, claro, del «escuchasgate» que lo tiene en manos de Norberto Oyarbide.

Planteos

Otro que tiene, en la punta de la lengua, planteos críticos es Rodríguez Saá, que atribuye la crisis con los docentes de su provincia a una «operación» de gremialistas K, apadrinados -según dicen en San Luis- por sectores del Gobierno de Cristina de Kirchner.

Das Neves cuestionó la «administración paralela» que en su provincia encabeza el subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yahuar, con entrega de subsidios, programas y planes que, dice el gobernador, deberían canalizarse a través del Gobierno provincial.

A su vez, el chubutense y Rodríguez Saá coincidirán en una objeción -por lógica debería, también, acoplarse Macri- a la reforma política que instauró el régimen de primarias. A los dos peronistas no K ese sistema los obliga a ir a internas o a tener que montar un partido propio.

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